jueves, agosto 21, 2008

azur


Jacaranda Blossom
Originally uploaded by Pisces Romance
Mi jardín difiere de la foto, hay pájaros que cruzan bajo las palmeras y el jacarandá cubre una parte nada más. A los lados florecen las cucardas, el jazmín, el limonero. Kawabata improvisaría un diálogo prosaico entre las dos habitantes de esta casa, que no ha tenido lugar:
"Nuestro árbol ya ha florecido, viste cómo cubre gran parte de jardín? ayer no se veía así"
"Anoche, llegué tarde desde mi trabajo, la luna se reflejaba en todo el espacio alrededor de nuestra casa, la suave luz cubría de un color azur a cada una de las flores, me sentí conmovida al pasar por nuestra puerta".
"Sé lo que quieres decir, yo misma no sé si estoy soñando, el florecimiento del jacarandá marca el inicio de nuestra primavera"

Somos latinas, y no japonesas. Jugamos con el cachorro entre las flores, sonreímos al calor y deseamos andar en faldas sueltas y bañarnos en piscinas. De las flores, no hemos conversado.

viernes, agosto 15, 2008

Compartiendo recuerdos incluidos


Mi hermanita ha decidido armar fotos con un texto mío, estoy re-contenta con el resultado!
Pasen a verlo aquí

sábado, junio 14, 2008

un par de links

Sólo para esos momentos que a una (una muda ya en este espacio, por lo menos, que sólo está para saludar y comentar de cosas que se gestan en la cocina o en el hogareño centro de escrituras, con gato y todo o HCEGT) la reconcilian con la vida.

Porque hay momentos de mucho trabajo que amenazan con hacernos perder esta gran certeza: vivir es también dormir, leer comics, tomar mate y recortar figuritas.
Vivir es lavar ropa y escuchar música, y extrañar a los amigos que no están.
Vivir es soñar con hacer otra cosa, en otro lado, en otras circunstancias

Como lo dice Tute: al final la imaginación es el medio más barato de transporte

O como implica montt en sus dosis diarias
hay cosas allá afuera, que se están gestando, que apelan a lo mejor y a lo peor de todos nosotros

y de una servidora

domingo, mayo 25, 2008

Y van tres

Seguimos aqúí, aunque el blog se vea muy abandonado.


La cocina tiene la culpa? Otros realmos, quizá?

Igual, ya van tres años de blog, y contando

Sigo pensando que el 17 de mayo sea el día internacional del internet es una coincidencia... alguien puede explicarme en qué consiste el día del internet en Bolivia?

jueves, mayo 22, 2008

El síndrome del escritor-carretilla



Originally uploaded by silkegb

El síndrome de la página en blanco se conoce particularmente como un bloqueo, una pérdida súbita de la habilidad para comenzar o continuar un escrito. Se le hecha la culpa: a la falta de inspiración o creatividad. Se le niegan: otras posibilidades existenciales.

El síndrome del escritor-carretilla es completamente diferente, y hasta ahora sólo sé que quien lo padece se parece a mí, o que yo lo padezco a él. O algo parecido.

Una carretilla, sostiene la wikipedia, es una herramienta utilizada para el transporte a mano de carga, generalmente de una sola rueda, con un cajón para apilar la carga, dos varas para dirigirlo (opuestas a la rueda, lo que ayuda mucho a la hora de, bueno, cargar pesos y transportarlos en una determinada dirección ) y dos pies en que descansa. Es un bicho muy útil; yo personalmente he transportado niños, perros, vitrinas y colchones en ella.

El primer hombre nacido bajo el signo de la carretilla fue descrito por Hans Christian Andersen en un cuento acerca de una llave. No hacía nada si no le empujaban. (“Su padre”, explicaba Andersen, “le había empujado a la oficina, su madre, al casamiento, y su esposa al puesto de chambelán…”) Ni siquiera podía llegar a su casa. Por lo tanto, siempre era de adivinos saber cuándo se iba a comer allí; y el arte de recalentar la comida -para que no estuviese fría ni demasiado cocida para cuando él llegase- era practicado con la destreza de quien se dedica a la quiromancia.

El Chambelán pues, llega atrasado a comer, porque no puede avanzar si no se le empuja. Ahora sí podemos hablar del síndrome del escritor-carretilla, que se conoce particularmente no como un bloqueo, sino como una inmovilidad.

Aquél desgraciado escritor nacido bajo este signo funesto, no podrá avanzar sin ayuda. Sin acicate. Su padre, por así decir, tendrá que empujarle a la carrera de las letras, su madre a escribir su primera novela, su editor a publicarla. ¿Y cuando no hay alguien para empujar? ¿Cuando el escritor, desesperado, se siente con los dos pies descansando sobre la tierra –libre de carga o lleno no importa, esto es lo más grave- sin poder moverse? ¿Qué hacer?

Hay una serie de ejercicios que se recomiendan para aquellos escritores que sufren el bloqueo de la página en blanco. Incluyen un sinnúmero de supersticiones, que no explicitaremos en estas páginas.

En cambio, para aquél escritor inmovilizado, sólo hay una manera conocida de sacudirse la inercia:
Búsquese, de la manera más casual posible, a una persona con empuje, que lo lleve hacia la dirección equivocada (que lo inste a sacudirse, a trabajar y, sobre todo, a no escribir nada de ficción, por ejemplo). El método funciona a las mil maravillas. Cansado, agitado, harto de sentirse presa de la fiebre de otro, el espíritu del escritor se rebela. No puede, sin más, ser empujado como una carretilla hacia fines nobles, o fundamentalmente, económicos. Algo se agita dentro de sí, algo que es tan inexplicable como el milagro de la intuición de las primeras páginas. El mecanismo empieza a rechinar, y el escritor agarra empuje.

Ahí tiene Ud. a un escritor perfectamente desequilibrado, abandonado al empuje equívoco del otro, que ya no puede manejar sus riendas… que resulta en un escritor dichoso, productivo, interesante o desconocido, pero activo al fin.

Hasta el próximo -por supuesto, inevitable- inmovilizamiento.

domingo, abril 27, 2008

Marea Roja

Maria me ha cedido/permitido/abierto un espacio en Marea Roja

En el espacio del mismo nombre, Marea y Cielo aparece un cuento mío que me gusta mucho.

Más allá de eso, hermosa manera de descubrir una página, tan mujer y tan de rojo

Feria del Libro de Buenos Aires



"Los secretos de Rosalba" ha sido incluido entre los títulos publicados por Ediciones del Boulevard que estarán presentes en la Feria del Libro 2008 de la Ciudad de Buenos Aires.

La misma tendrá lugar desde el 21 de Abril al 12 de Mayo, en la rural, Predio Ferial de la Ciudad de Buenos Aires.

A la venta en el stand Nº 520, perteneciente a la provincia de Córdoba.

Gracias a Ediciones del Boulevard

Una pena no estar ahí...

jueves, abril 24, 2008

sigue ahí

"Dale, dale, echale una miradita, hace semanas que no nos asomamos".
Ella siempre es tan impaciente. Y es mentira que no nos fijamos hace semanas, a lo sumo serán ocho días, que pasan largos y cortos según el sol y los acontecimientos.

"Yo que tú no me preocuparía"le digo, "seguro está ahí y sigue idéntico".

"Eso dices siempre", me contesta, y ya sé que me va a reclamar por la avería, de nuevo.

"Si tú no hubieras blah blah blah"... ya lo veo venir

Cansado, le digo que bueno, y me voy por encima de la tapia, a fijarme.

En la casa de al lado se distingue una cabeza, el rostro está bañado de luz, pero eso no me asegura nada. Me pongo de puntas sobre la lavandería, teniendo cuidado de no molestar al perro que duerme al otro lado. No quiero otro escándalo con los vecinos.

Ah, ahí está, naranja y familiar, en el blanco centro letras redondas de colores gratos: verde, azul, rojo y amarillo.

Aliviado, entro de nuevo a la casa y le contesto antes de que me coma con los ojos.

"Ves?, te dije, el internet sigue ahí".

Ojalá hoy pueda recoger a la maldita computadora.

miércoles, abril 02, 2008

Una computadora conectada a la magia



“Por favor, azúcar” Con un ruido metálico, azúcar comienza a salir de la tarjeta madre, una comprueba, con el dedo, feliz, que el azúcar es orgánico y no refinado.

“Por favor, instrucciones para volar” La explicación en tri-di no se hace esperar: Para esta query debe Ud. llegar al nivel 12. Para llegar al nivel 1 (rompimiento de la primera piel de la realidad) ver códigos “Vodka” “Nieve” “Danza”.

viernes, marzo 21, 2008

Y ya es viernes


Tarija
Originally uploaded by Marc Pettersson
Lo que podría muy bien ser una referencia torcida hacia Fresán y su visión re-torcida de las cosas. Pero no.
Estoy de vacaciones, en el único lugar que conozco donde cada hora parece durar lo real y justo, 80 minutos.
(Y resulta que he llegado a una serie de interesantes conclusiones, que quizá martín zelaya se anime a publicar).
En las calles hay rosas pascuas y a mi lado, en el mejor cyber del pueblo, una parejita con lentes se come a besos mientras aprende a jugar La batalla de Elder, o algo así con mayúsculas.

martes, marzo 11, 2008

La primera carta de amor

Confesar que amas puede llegar a ser del todo punto imposible. Ni se puede, ni te dejan.

Hay risitas nerviosas y ganas de mirar y no mirar, ganas de enterrarse colectivas,si tú, en el recreo por ejemplo, vas y te animas al chico que te gusta.

Generalmente, lo que te traiciona es el estómago. Y con él el coraje. Por eso hay tantas cartas de amor, de admiradoras secretas.

Como la que hoy día saltó la tapia, para caer cerca de mi alumnito de pintura, con flores pegadas con scotch y su nombre en un corazón, de parte de la misteriosa y joven vecina secreta.

martes, febrero 19, 2008

Aretes para llorar



Están ahi, en hilera, debajo del espejo. Los tienes rosados, verdes, con diseños bonitos y otros no tanto. Están los viejos, los de plata falsa, los de plata apenas verdadera. Casi todos poseen una función exacta, asignada y designada en función de su forma, color y tamaño, casi todos existen para el servicio del diario vestir y el diario acomodarse.

Y también están, ahí, expectantes, los aretes para llorar. Ávidos, te esperan, su turno no es algo que deba tomarse con excesiva calma. Están ahí, a tu servicio, sólo debes estirar la mano y alcanzarlos.

Y llorar, por supuesto, contra todo pronóstico, observando cuidadosa cómo el ámbar de tus lágrimas se refleja de modo exacto, casi verdadero, en el ámbar de sus gotas. Igualándose ellas, hasta que el rostro se refresca y la de aretes exige, con toda suavidad, una taza de té, y mucho azúcar.

martes, febrero 12, 2008

Otra bella que llega


No sólo mi mamá y mi hermano ya tienen blog, ahora mi hermanita tb se animó por fin a entrar en la cibernética!

DISEÑARTE, empieza bien, le deseo que escriba con más frecuencia que yo! que sigo metida en la cocina...

Si encima les digo que mi hermano jr utiliza el programa Apple Garageband para hacer reaggetón van a empezar a creer que somos medio raros...

Mucha merde Roiz!

domingo, enero 20, 2008

Eso de las responsabilidades

Me hiela la tráquea, literalmente, esto de las responsabilidades asumidas. Supongo que es un enfriamiento momentáneo, y que no se tratara, en el futuro, de llorar por la juventud perdida y quejarse por lo amargo de las cuentas, los hijos y las úlceras -esperemos que úlceras solo literarias, digamos- y que todo pueda enfrentarse con el corazón rebosante de energía de hasta hace algunos años. Ese de hacia donde me lleva mi vida y que quiero ser cuando sea grande.
Todo esto viene a cuento porque acabo de ver Beowulf y antes de dormir voy a leer Chis y garabis, hice te para siete y galletas para doce, me han dado ganas súbitas de bordar y me la he pasado en casa todo el domingo alimentando perritos, niñitas, gatos... amen de otros invitados.

Sigo peleándome con el internet y las letras en general,

un alegre manotazo desde estas nubes

lunes, enero 14, 2008

Bienvenidas


Después de pelearme mucho con las conexiones y la internetidad, aprovecho el primer post del año para recibir a una flamante bloguera, mi madre:

http://susurrodelalma.blogspot.com
www.constelacionesbolivia.blogspot.com

Tienen que admitir que se ve tan hermosa, como su trabajo

Te quiero ma!

viernes, diciembre 07, 2007

aquí voy a estar


hasta el 2008 este blog quedá cerrado por viajes varios, entre ellos éste, los espero

martes, noviembre 27, 2007

aliviada del peso del amor

transfigurada

The beginning of eternity
The end of time and space,
The beginning of every end,
The end of every place.

Anonymous

sábado, noviembre 10, 2007

Sucre II

Muy interesante poder juntar a los "escritores del Tercer Milenio", preparándose para el Bicentenario el 2009 (¿estaremos también ahí?) , las lecturas en la mañana en la Plaza 25 de mayo y las ponencias de la noche, además de encuentros agradables, reencuentros (Estido estaba) y sorpresas -como las que vendrán cuando Sara Chura Despierte- hicieron de estos dos días una experiencia repetible.

Aquí mi texto, que es bastante corto en comparación a algunas de las lecturas. Saludos a Roger Otero, Juan pablo Piñeyro, Ricardo Bajo, Martín Zelaya y Claudia Bowles, a quienes tuve el gusto de conocer recién. Y claro, doble saludo a todos los ilustres conocidos, Hasbún, Barrientos, Cecilia Romero, Benjamín Santiesteban, etc. Alex Aillón fue quien organizó todo, a él un deferente agradecimiento.

miércoles, octubre 31, 2007

Esto es algo que tengo que hacer

y siempre me olvido.

Esto es, avisar dónde voy a estar

(no, no puedo avisar qué voy a leer, más que nada porque nunca está listo aantes)

Feria del libro

Fechas: Del 5 al 9

Lugares: CASA DE LA LIBERTAD y Plaza 25 de Mayo

Ahora toca la ciudad de Sucre, lamentablemente no podré asistir a todo el encuentro. El viernes en la noche estaré en la Casa de la libertad, aquí les paso el programa completo:

Lecturas

Día: Jueves 8 de noviembre

Hora: 19:00 pm

Lugar: Casa de la Libertad

Rodrigo Hasbún (Cochabamba)

Maximiliano Barrientos (Santa Cruz)

Willy Camacho (La Paz)

Oscar Díaz Arnau (Sucre)

Día Viernes 9 de noviembre

Hora: 19:00 p.m.

Lugar: Casa de la Libertad

Roger Otero (Santa Cruz)

Juan Pablo Piñeiro (La Paz)

Wilmer Urrelo (La Paz)

Mariana Ruiz (Tarija)

Moderadores

Martín Zelaya

Ricardo Bajo

Ariel Mustafá

Juan Murillo

Benjamín Chávez

Coco Mayorga

miércoles, octubre 17, 2007

en mi cintura

estás y no estás. Cubres, con dedos ávidos, distancias mínimas, eléctricas.

No sabes, ni sabrás, qué fluye dentro mío, cada vez que esquiva tu piel, el trémulo ardor de la mía

Allá lejos, en mi cintura

tu recuerdo tiembla

sábado, octubre 06, 2007

entren a mi cocina

ya ha pasado la fiebre de Rosalba, pero se me vinieron unas ganas, o unos antojitos, según se mire, de continuar por esa veta. Así que para consignar y permitirme esa enorme dimensión de mi misma, la del paladar y el gusto por las palabras, abro una ventana hacia mi Comida Ecléctica

pasen y prueben

lunes, octubre 01, 2007

trenzas

la confianza de que todo saldrá de manera perfecta, aunque siempre el modo será imprevisible y desconcertante. La certeza, sin recovecos, de que el mundo sigue una sutil línea de acción, un hilo que discurre y guía el laberinto, un lento trozo tejido y estirado que es, en sí mismo, el nudo y la línea, el recorrido y la sinrazón desmadejada, el incólume cabello que unirá tu vida y la mía, la vida de quienes te hicieron y la huella de lo que vendrá, en una sola, absurda y evidente, trenza, aquella que tan en vano tratamos de peinar... cada mañana...

viernes, septiembre 14, 2007

y van tantos años detrás de esto

La cerveza se desliza a través de las encías, dejándote un regusto amargo, que contrarresta de modo peculiar el calor de tu cuerpo y las desidias de tu noche. A veces, una cerveza era saber llegar a tu piso blanco de paredes rojas, abrir un litro en la heladera, lager o stout, y bebértelo con fruición, con sed incontenible casi, envuelta en el calor y la humedad del ambiente, antes de cocinar o poner música. Otras, supo ser aquella heineken dulzarrona en un bar en la esquina del mar negro, la luna rara mirándote desde el costado erróneo, tú mirándola a ella, consciente de estar así, contra el viento, mirándola desde un ángulo hasta ahora impensable. Y también, la dulce lager roja que se consume en un jardín antes de una fiesta, la de siempre, ante los amigos, que se bebe de a sorbos, mirando tú la barra, consciente de que sólo en esa geografía beberla implica no negarse al tiempo, no aspirar a verlo pasar sino verdaderamente vivirlo, de cerca, el tiempo pegado a ti como un aliento, como una respiración acompasada y breve, cerca, siempre cerca, porque en otras geografías, con otros acompañantes, la cerveza es apenas un líquido que te des-arruga el ceño y/o el extrañamiento, y no es ese veneno, ansioso y breve, siempre breve, que te depara el sabor de aquélla, la cerveza nacional y tuya, que en tu lugar confirma y pasa, pero no se diluye, no se escapa a ser lo que es, y nada más que sólo, todo esto…

jueves, septiembre 13, 2007

la luna sabe

con ojos alunados, ambas, nos observamos.

Ella sabe leer en mi mirada aquello que.

Yo supe siempre leer en la suya eso para.

Y ambas
Tanta tenue complicidad, tanto urgente mensaje transmitido.

Ella, que sabe. Yo, aquí, segura


Así las noches.

domingo, septiembre 09, 2007

Otra vez septiembre


Es una zona delimitada de la ciudad: una avenida larga que confluye con otros puentes y avenidas en la recoleta. Desde que me he sabido parte de estas calles, las recorro, y sólo cuando los jacarandás gritan en flor y cae la primera lluvia, me doy cuenta.
Estoy aquí, ha pasado un año, el olor a tierra mojada me hace viva. Yo soy siria y ucraniana, soy chaqueña y de las sierras, y quizá en todas mis geografías esté presente la misma sed: la de la primera agua, la gota que rompe e inicia el ciclo de la vida y las cosechas.
La alegría que me recorres es eléctrica, apenas comparable a la franca sonrisa de mi abuelo, que con su oido fino de hombre de campo, se alegraba también por otras tierras: "está lloviendo para el lado del norte, mi hijita, y qué hermosa lluvia es esa!" o "viene agua del sur, ojalá alcance hasta nosotros" Mi abuelo, que solía refugiar pajaritos en sus botas cuando los temporales, me sentaba en su regazo a describirme lluvias, direcciones, vientos y persistencias. Y si algo, tenaz, me sorprende en septiembre, es ese regocijo, su alma en mi alma que susurra, feliz "está lloviendo..."

martes, septiembre 04, 2007

Eso de la bloguivianidad

No voy a decir mucho, porque me encantó conocer a todos. Lo divertido: Míster blogger Fuzzy

La revelación: María Escándalo Blogstar, ni qué decir de los urbandinos ya antes mencionados. Animal de ciudad hace un gran resumen. Mi bloguero desconocido: Mario Ronald Durán Chuquimia, el padrino. Y todos uds. Las ponencias serán debidamente documentadas en Blogsbolivia y cada uno de los nuevos bloggers ya está recibiendo saludos en los respectivos blogs, es que no tengo tiempo, me voy en una hora y éste es el último post desde Santa Cruz, gentileza de la compañía de la roba corazones on the road
los dejo con el post a iniciativa de pandemonium. (ps: roxanita, se portó muy bien el terrorista) jiji
salud pues

L@s bloguer@s de Bolivia, reunid@s en Santa Cruz, nos declaramos BOLIVIAN@S por encima de cualquier otra etiqueta, comprometid@s con la PAZ y la FRATERNIDAD y determinad@s a hacer todo nuestro esfuerzo en pro de la ansiada CONCORDIA nacional.

asistiendo a la llegada del amor

Me estoy preparando para el amor. Estoy aquí, casi quieta, acomodándome para el amor.
No hay flores en mi pelo, pero fulge una gota desnuda, que perfuma mis muñecas. Las piernas cruzadas, las manos en el regazo: ¡Estoy sentada para el amor! atenta, como un animal dormido bajo una luna tibia, robando cada gota de aire, avizorando cada espacio de cielo, esperando a ver la llegada del amor. Como la madre que supo, antes, el momento del quejido. Como quien, súbita, se apresta a recibir lo ya otorgado, la lluvia que se acerca, la marea que sube y se desplaza, la flor que brota y explosiona a darse. Como la violencia previa, sí, pero también como la tiesura de la estatua, un segundo antes de abrir los ojos, un momento antes de mirarte con sus ojos de piedra para saberte tan vivo como ella, tan al revés de ti, tan eterna que tu pequeña vida parece entonces inmóvil ante su mirada larga, como un instante antes de otro instante. Atenta al momento previo, aquél al que se asiste, a la hora azul de contraluz. Hasta que el amor rompa, y surja atrás del horizonte, como el primer rayo, la primera cosa iluminada.

miércoles, agosto 29, 2007

Meme bloguiviano

Gracias a Fuzzy me animo a hacer la lista de los bloggers que quiero conocer el 1 de Septiembre en Santa Cruz, y son:

Liliana Colanzi
La mujer habitada
Pandemonium
y claro, al bloggero desconocido ese que tiene un super blog y yo aun no estoy enterada

alguien que no se si estara en el encuentro pero quiero conocer:
Le.mon.grass

le paso el meme a el forastero, a rubens y a lingam.

lunes, agosto 27, 2007

mi suave espejo negro


Cuando duermo es cuando ella mejor me sostiene. Atenta al lento fluir de mi soñarme, se desliza, límpida, debajo mío, detrás de ese cristal aterciopelado, brillante y terso, que separa su mundo de mi mundo, su alcance de mi alcance. Idéntica a mí, pero más bella. Más etérea, un tibio fantasma hueco, persistente bajo mi aliento. Susurra, y a veces, insiste. Mientras en este lado el fulgor azul de la pantalla me pierde, alimentándome de imágenes, opacándome y develándome la vida, ella sonríe. La escucho, detrás, como quien te invita a salir del cine hacia la cama, sin permitirte darte vuelta, ni adivinarle el rostro apenas iluminado por el cinematógrafo. Podría dejarlo todo, dice, abandonarme de una vez al otro lado. Descansar para siempre de la dolorosa belleza de lo vívido. Ir con ella, incorporarme, estrellarme y hacerme una dentro, para siempre. Olvidando, con ese alivio, aquello que supo estar allí, una vez, al otro lado, de mi suave espejo negro...

jueves, agosto 23, 2007

el irse

Respirar, dar un paso, respirar. Escuchar atenta, tensa, si en algún momento viene. Escuchar. Obligarse, a ratos. Obligarse. Sentir, por fin, que llega. Aún no atreverse, no dejar pasar, el grito, la alegría. Respirar, tan tensa, tan inmóvil, sabiendo que ha venido.

Exhalar, como quien expira. Dejando entrever el final,apenas sin escapatoria: el saber eterno que tenemos, el poder abandonarnos, el dejar, el irse. Como quien expira.

domingo, agosto 19, 2007

el primer día


ya no siento mis pies, y sé que necesito un poco de libertad, de permiso interno para suspenderlos en el aire como columpiándome. Al menos, Gabo ahora duerme conmigo, me hacía falta sentirlo cerca a la hora de la siesta. Las cosas mejoran con el tiempo, qué duda cabe. Hoy es el primer día en el que voy a pedir no saber, ni el futuro, ni el presente. Libre de cartas, de predicciones, de miradas inquisitivas, sólo deseo dormir, abandonarme a la tibieza de estas tardes, buscadme ahí, porque en esa tibieza resido, dondequiera que me encuentre.

jueves, agosto 16, 2007

Ya está

Esta re bonito el flash! pero no sé cómo ponerlo... Aquí el link al cuento ganador. En Bolivision a las once hoy sale la cosa, por si a alguien le interesa... yo estaré en la flota. ¡Gracias a todos por sus felicitaciones!

martes, agosto 14, 2007

concurso axs

Allí estaba yo, con la maleta en la terminal y 50 bs para volverme a mi llajta cuando (aqui una tentadora intención de poner onomatopeyas tipo, zaz! pum! zácate!) me llaman. Y me notifican que mi cuento "para leer con 'gente sola' de Pedro Guerra" (el link lleva a una version, mandé otra al concurso, pero da una idea de lo que se trata) había ganado el primer premio. Que la premiación es el jueves a las 500pm en la Feria del Libro de La Paz... que el cuento ganador saldrá en la página web, aunque no aún. Y nada, re-organizarme, aprovechar unos dias más aquí y como bien dicen Sebas y Edson, voy a aprovechar felizmente el premio...
en fin, que esto me recuerda a cuando me gané el bingo (aunque quizás es menos aleatorio?) y como no podía expresar lo que pasaba en el cuerpo de mis 9 años, me puse a dar saltos de basquetbolista...

lunes, agosto 13, 2007

Tiembla la Paz!

o
Aprovechando la Feria del Libro de La Paz, y que el Sr. Basurero andaba de concierto, aproveché para leer un par de los Secretos de Rosalba en una reunión de lo más simpática. Inmensamente agradable conocer a Lingam, la Gera, al Estido -que justo presentó su cuento ganador del concurso Franz Tamayo- la Sakura, a Cicatriz, al Perro rabioso... al Jr... y volver a ver a la divina Electrokiss claro!a la chucha seguro que me olvido de alguien! Igual, gracias a todos los urbandinos por tan calurosa acogida... dan ganas de venir seguido che...

viernes, agosto 03, 2007

ha llegado antes!


me pasa cada estúpida vez. Alunada, enlunecida, un mes adelantada, ya me llenó los ojos, los sentidos enteros. Ya fui feliz y suspiré de nuevo. Es ella, otra vez, antes de tiempo
no quiero imaginar la sola fiebre de septiembre...

miércoles, agosto 01, 2007

esta rara convivencia


Apenas toco la almohada, para abrir los ojos de nuevo, hacia el dosel rojo que me separa de las cosas y la madera de la casa. Hace sol, con suerte, casi siempre. Aunque he tenido amaneceres grises y amarillo neón, aún soy criatura de las diez de la mañana. Ella ya se ha ido, hay fruta sobre la mesa y las plantas recién regadas aún la recuerdan. Yo limpio el baño, lavo los platos, bebo mi café, no volveré hasta la media noche. Ella ya está durmiendo, hay pan en la panera, compruebo, y acomodo los tés, yogurts y quesos que le he traido. Hago dulce temprano a la madrugada, tomará, de seguro, un par de trasnoches terminar, alcanzar el punto almibarado. Mientras hierve, lavo ropa. Dejo todo tendido, barro la casa. Vuelvo a partir, ella no se ha despertado. Esta vez, llego temprano, acomodo los enseres, bebo un litro de té, escribo en rojo y fumo un solo, delicioso, cigarrillo. Luego cierro las ventanas para evitar el frío, y me encierro en mi dosel, aún ella no ha llegado. Escucho sus pasos, veo sus fotos, agradezco con flores sus fruteros colmados, y con dulces sus panes fragantes. Pagamos juntas el alquiler. Y es un eclipse aquél raro domingo en la mañana, donde juntas, reímos, hablamos de hombres, nos pasamos el mate. Así, admirada, observo. Cómo danzamos al ritmo de los días, cómo, adivinando, construimos con detalles mudos, esta rara convivencia.

domingo, julio 22, 2007

suspendida


Dentro de mí no puedo respirar. Algo se me envuelve y atraganta entre el vientre y el estómago. Gira, pesado, me fatiga el habla y la respiración, me hace lenta. A veces intenta salir todo de golpe, como un mareo, otras, parece aposentarse, decidido, en el fondo del estómago. Al final, regurgito una hebra fina, delicada, por la comisura de mi boca: está hecha de palabras. Con ella tejo mis mañanas, y equilibro, cuidadosa, cada uno de mis puentes, ésos que me conducen de un sueño a otro, sin caer, sin retenerme. Como Clarice, la otra araña, construyo, urdo mi tela. Concibo cada una de sus frases. Sus perladas esquinas. Sus estructuras sólidas. Camino, así, sobre mí misma, falta de aire, en los ocho ojos todo comprendido. Como Lispector, la otra que teje, suspendida.

viernes, julio 20, 2007

martes, julio 17, 2007

Degustación de cuentos



Bueno, Rosalba va a cocinar. Semejante acontecimiento tiene que ver con la buena disposición de la musa inspiradora, que me permitirá, mañana 18 de julio en el Bar Na cunna a las 900pm, hacer probar, a quien desee aparecer, un par de las especialidades de Los Secretos de Rosalba.

Demás está decir que la idea me parece genial. Los libros estarán a la venta... ¡Los espero!


Degustación de cuentos

Ciclo literario gastronómico

El día miércoles 18 de julio, Na Cúnna da inicio a un ciclo literario gastronómico denominado "Degustación de cuentos", espacio destinado a la lectura de obras literarias relativas a la gastronomía, al conocimiento de sus autores y a la degustación de la cocina a la que hacen referencia en sus obras.

Na Cúnna tiene el honor de iniciar el ciclo con una novel escritora que promete enriquecer el universo literario boliviano: Mariana Ruíz Romero. Su primer obra "Los secretos de Rosalba", en palabras de la editorial Nuevo Milenio, "combina recetas y tradiciones de Tarija y Cochabamba para crear un entramado donde la cocinera y protagonista principal, Rosalba, abre su corazón junto a su cocina, para todos aquellos a quienes les interese probar y escuchar lo que hay para comentar en los recovecos del lugar más importante de la casa".

La cita es en la Av. Salamanca Nº 577 casi Lanza. Reservas a los teléfonos 4521982 y 70713022

lunes, julio 16, 2007

Animal de Ciudad



Pues sí, dos lindos conciertos por parte del Sr. Basurero y la amable participación de Quimbando
(les recomiendo este video suyo en youtube) contribuyeron a hacer de este un deli fin de semana. Esperemos que la bienvenida a Cochabamba sea como ese letrero que hace rato con Ramón Rocha Monroy queremos poner en el aeropuerto "No somos como dicen" ¡Enhorabuena Compadre! Que los caminos te traigan pronto por acá...

viernes, julio 06, 2007

cuestión de delatarse

Vengo días persiguiendo una sensación determinada: un lugar preciso, similar en todo momento, constante como los retazos de ciudad que perviven a lo largo y ancho del tiempo. Mi rincón personal, por así decir, a donde puedo entrar sin previo aviso. Igual, toca, re-cordarlo, re-construirlo, cada vez: varían sus puertas, sus accesos son siempre diferentes.

Para ingresar preciso siempre de ciertos elementos, ciertos detalles: una letra susurrada en un casette, un sabor, una determinada temperatura en el cuerpo y en la habitación.

A veces, me coge de sorpresa, respiro y de súbito, estoy ahí, sonriente otra vez, como quien se descubre ante su columpio, su circuito de bicicletas preferido. Como esta mañana: granola con yogur, yerba mate, "te seguiré hasta el final" y tú, de repente, cantándome al oído.

Hermoso poder, una vez más, estirarme doblando todas las imperfecciones del tiempo.

y no digo más, porque tampoco es cuestión de delatarse...

miércoles, junio 27, 2007

la bendita q fue

Hay momentos donde el contento es una experiencia física: el cuerpo puede doler o estar adormilado, los ojos pueden estar distraídos, la mirada vagante entre las cosas que conforman el escenario de todos los días. Igual, una, profundamente, se da cuenta de su alegría.

Siempre es un descubrimiento: una súbita sensación de pertenencia, de estar enamorada con el lugar y las circunstancias. En ese vital segundo, nada importa: ni el día de trabajo, ni las horas largas, ni el frío de las noches. Una camina como duerme: plácida, con la tentación entre los párpados, como una santa.

viernes, junio 22, 2007

mujeres bordadas I

Quiero dibujar-bordar una mujer sentada, como empollando un huevo. La mano en el mentón, la ropa azul preñada, el cabello renegrido ensortijado como en punto cadenilla. Tiene la mirada pensativa y los ojos ausentes, pero no está triste. Mira sin ver lo verde y lo acuoso que la rodean. En cambio, las garzas la miran a ella. Prometo poner la foto, aunque sea en un par de años, con tanto carrete suelto en mi cabeza.

miércoles, junio 20, 2007

Tosca

se pierde el sol y yo aún no sé dónde recibirlo mañana. Igual, ahí, desconocida, estaré.

(palmas abiertas a la vida)

¿recordaré, tosca, fluída, indiferente, las rosas de esta tarde?

no lo sé

pero estoy viva.

lunes, junio 11, 2007

lista de hombres

hay hombres diplomáticos y hombres excesivos, hombres disparatados y hombres absurdos, hombres con madre y otros hijos únicos, los hay musculusos, físicos, etéreos, discriminadores, musiqueros o en procesos de desintoxicación, hay hombres golosos, y hombres desinteresados, la lista sigue, la idea es no repetir, y pasársela a las amigas: Nfer, Flaquita azul y Electrokiss son las escogidas, qué otros hombres andan sueltos?

viernes, junio 08, 2007

¿qué hacías ahí?

si yo quisiera hacer una afirmación en este momento, sin dudarla un instante, te involucraría. Hay en ella una expectación, un beso de buenas noches, un final de despedida. Sin embargo, mi afirmación no sabe hacia dónde va, ni qué tienes que ver tú en toda la historia. No sabe tu papel, ni porqué hay tantas rosas amarillas. Ignora, también, cómo empieza.
Eso sí, desea saber.

domingo, junio 03, 2007

estamos solos

Estamos solos.

Vos me miras y yo

Empiezo
a girar

en un calidoscopio.

Una mano tuya intenta
rozarme,
tocar,

quizá,

un trozo de piel

expuesta

entre

los omoplatos,

arriba

Del

tatuaje.

Dentro

del cristal,

tu mano
se quiebra,

pierde

el rumbo,

se multiplica

entre

los numerosos

restos

de mi piel

que

también

se

dispersan,

subdividen.

De pronto
son

nuestros ojos

los que no pueden

encontrarse,
multiplicados,

dentro

de mi

pasean

tus ojos

y los míos,

soñándonos,

yo
toda

una

catedral

de miradas

que

circundan,

circulan,

se buscan,

no se
hallan.

Tratas de besarme,

nuestras bocas

infructuosas

jadean

respirando

espejos

la

ansiada

conexión

se

pierde.

Una y

otra

vez,
hasta

el

infinito.
Estamos
solos.

jueves, mayo 31, 2007

Sin este alivio

Tengo frasquitos rellenos de amor para dar.

De curiosa presentación, opacos, el contenido es de un verde jade, líquido, y terroso.
El cristal de sus botellas es incierto, su procedencia me es ajena. Sólo sé que aparecen ante mi ventana cada mañana, y que mi deber es llenarlos: concentrarme, sacar amor de mis cabellos, de debajo de mis uñas, de mis huesos. Hasta quedar vacía, y aliviada. Algo exprimida, y algo más arrugada que el día anterior.

Lo complicado es despacharlos.
Algunos tienen depositarios habituales y encuentran su destino a lo largo del día. Otros pierden su rumbo y desembocan, a los tropiezos, donde el milagro quiere y corresponda. Yo casi nunca me quedo con ninguno ¿Para qué, si mañana habré de rellenar de nuevo los cristales? Guardo, sin embargo, algunas botellitas añejas, empolvadas, en mi armario. Oscurecidas, concentradas, no son aptas para el consumo. Jamás las he abierto, temo demasiado a la intoxicación de las viejas pasiones.

Un día, sospecho, cambiarán de naturaleza. Se harán cristalinas o espesas, cenizas o jaspeadas. Aún así, seguiré produciéndolas. No me concibo sin esa hilera de cristales misteriosos, sin este lento transpirar de mí misma para los otros.

¿Qué sería de mi, odre repleto, recipiente colmado, sin este bendecido, maravilloso, alivio?

Feria de Santa Cruz II


Ya de vuelta por mi llajta, quiero agradecer a todos los que me hicieron sentir que realmente, la ley del cruceño es la hospitalidad. Gracias especialmente a Sr. Basurero, que me hizo sentir como de la casa! y un gustazo haber podido intercambiar opiniones y libros con Edson, Sebas, y Torumano, todo un personaje!
Ya les daré mis opiniones correspondientes, me siento con una serie de vinos nuevos a probar y degustar en los próximos días.
¡un abrazo!

viernes, mayo 25, 2007

Feria del Libro Santa Cruz





Me olvidé -no sé dónde tengo puesta la cabeza, hace rato- de avisar que ayer hice la presentación de Rosalba en la 8 Feria del Libro de Santa Cruz. Estuve con Sebas de Mundo al revés,que presentará un libro de haikus Otra vez el silencio ¡gracias por la entrevista! y Claudia Peña Claros presentó su último trabajo Con el cielo a mis Espaldas un rato antes que yo, realmente un amor, me encantó conocerte! y me encantó poder hacer un intercambio de libros con ambos... si puedo cuento más cosas pronto

domingo, mayo 20, 2007

digo

Todavía me pregunto si al fin estoy a tono con el mundo - cada deseo correspondido por un item nuevo, coleccionable, ipso facto al alcance de mi mano- o si, sin más remedio, me manipulan quienes quieren desvincularme a él, a ese mundo por fuera de las vidrieras, el hambre y los manifiestos materiales. Todavía dudo.

jueves, mayo 17, 2007

Cumpleaños


Hoy es mi segundo año en Internet con este blog. Estoy contenta.

Me sorprendió saber que es, además, casualidad de casualidades, el día Mundial del Internet o la Sociedad Informática.


Aquí la noticia.


Besos a todos, me gusta que estén aquí conmigo.

miércoles, mayo 09, 2007

mi espejismo

He encontrado a un hombre verdadero. Lo he caminado, bebiéndolo, gota a gota.

Oliscándolo, lamiéndolo, me he hecho familiar a su sabor, a su jadeo.

¿Es esto, en verdad, un hombre real?
¿Este amasijo, este sudor, esta mirada?

¿Soy, ahora, una mujer real?

¿O me pierde,

mi espejismo?

sábado, abril 28, 2007

No puedes dormir

No puedes dormir, ella ya sabe que la estás mirando, aunque finge estar dormida, su respiración acompasada ha cambiado de pulso, de intensidad, puedes percibirlo bajo su escote rosado. Atenta, algo molesta, te escucha entrar, sentarse a su lado en la cama grande –tan parecida a la que compartieron alguna vez-. “No puedo dormir” le dices, y al decirlo te retrotraes, vas hacia atrás, recorres de nuevos sus caderas marcadas, sus ojos fieros, tan verdes que duele. Febril, repites, “no puedo dormir” seguro ya de que te escucha, percibiendo tu silueta igual, similar o idéntica a aquella, cuando te inclinaste sobre ella la primera, fogosa vez, en que la buscaste en tu propia cama.

Pero esta vez no es ésa. Mucho ha pasado y ella está genuinamente exhausta, ajena a tu deseo de cura arrepentido, de hombre escondido tras sus estudios, sus misas, su tequila barato. Cambias de táctica, rozas su brazo terso, aprovechas su duermevela y velas, concilias, tu tono intenso, lo disfrazas de urgida, genuina preocupación. “Cuéntame porqué hemos vuelto” le dices.

Y ella, resignada, entera en un suspiro hondo que la saca definitivamente del sueño, decide empezar, explicar, decirlo todo Mikele, esta vez, por el principio.

viernes, abril 27, 2007

o no les ha pasado

Te hace frío y el sonido de la calle es mullido, apagado, casi como el sol, que ha decidido no mostrarse y se esconde tras las nubes. Te hace frío y te estrechas buscando el calor de quien duerme a tu derecha, y abres los ojos y la ventana, dejas entrar el aire fresco, hueles la lluvia y el parque, escuchas a los pájaros que cada vez son menos, que cada vez se silencian más, se aquietan antes de la temporada del Gran Silencio.

Sales a la calle e instintivamente subes el cierre de tu chaqueta, te cobijas dentro de la tela, queriendo aún estar en tu cama, buscas tu transporte casi sin alzar la vista, subes al vehículo y recién los ves, levantas la mirada y ahí están, poderosos, rodeados de nubes bajas, verde jaspeado e intenso contra el gris.

Te das cuenta, con un aleteo de narices y un estremecimiento, de que te has enamorado del otoño, que no hay nada que hacerle, que ya no tiene remedio.

sábado, abril 21, 2007

entre muchas

Entre muchas, variadas, posibles, formas de lectura, creí haber conocido todas:
Aquella de quien espera el metro, el tren, el subte, y continúa a duras penas la lectura, apretado entre otros cuerpos distraídos a su manera, suspendido entre territorios familiares y demandantes, incómodos si cabe.
Aquella lectura diametralmente opuesta: lujuriosa, cercana al tibio sol de la tarde en el diván o espacio mullido favorito, acodado, echado, con el libro en alto y el cuerpo laxo, la mirada absorbida en el papel.
Aquellas intermedias, con sofás, asientos, mesas, lámparas de luz intercediendo.
Aquella acompañada, que se realiza a menudo en voz alta y que nos enamora desde chicos.

La desesperada, donde avistas a cualquier hilera de letras ajena a lo que estás haciendo: una página web abierta mientras haces la limpieza, un periódico en otra mesa del café, las hileras de libros que escaparán para siempre a tu lectura por que existen más de los que puedes aprehender, tú mirándolos, leyendo sus tapas ávido, sufriendo.

Todas. En la tina, en el campo, en el parque, en la mañana, en la noche, al filo de la tarde. Todas.

Y aún, obviaba unam amor, similar a la de leer para esperar(te).

Leer, pues, para sentirme acompañada, para llenar, aquilatar, tu ausencia.

domingo, abril 08, 2007

creatividad vendada

Tengo la creatividad vendada. Como en una mullida pared blanquecina, mi creatividad descansa. Afuera está todo en torbellino: no atino siquiera a precisar los tonos y colores del día a día.

(¿Sabrán disculpar tales imprecisiones?)

Bebo, trabajo, fornico, duermo. Leo poco. La vida es toda un alegre campo de batalla. La literatura espejea, redondeándome, y nadie puede predecir hacia dónde me llevan mis tareas, mis tribulaciones.
Obedezco a un plan, me digo, sin saber si lo que me susurro es lento consuelo o vana excusa.

Y la prosperidad, como una confirmación, toca a mi puerta.

¿Cómo explicarles, entonces, tan feliz, irresoluta, existencia?

martes, marzo 27, 2007

Es probable, sin embargo, que esté ahí

Son las 11, llegué a mi casa temprano y me dedico a rayar discos mientras en el radio suenan diversas páginas de libros que hoy sí llegué a acabar, a besar en el lomo como a las botellas que se desagotan generosas, tras mucho trajín, ajetreo, alegre entrechocar de copas y palabrerío. He llegado temprano, y mis zapatos de bruja del Este se niegan a dejarse encerrar, a guardarse en su cajita de celofán, a dormirse, en suma.

He llegado temprano, y aunque mis ojos se cierran y el jazz parece repetirse sin medida, el cigarrillo muere entre los deditos finos del cenicero con boca de mujer, las paredes retumban y allá afuera las estrellas insistan en afirmar que la noche es joven, y a pesar de todo todo todo esto que alcanzo a recontar y todo aquello que sólo en sueños lograré colocar en las gavetas incorrectas, a pesar del preludio de la noche y de mi cuerpo, que desea bostezar por todas sus bocas, apagarse, re-asumirse al día siguiente, yo estoy despierta y escribiendo.

Noctámbula, aleatoria, apenas consciente del flujo rojo de mis letras, sigo esperando.

(Quizás la señal está imbuida en el hecho de su no llegar, de este silencio adivinado).

Es probable, sin embargo, que esté aquí. Y yo, ocupada en escribir, me abstraiga de percibir por encima de mi hombro a quien me lee, a quien espero. Aquél que se repite en el infinito salto de aguja de mi accidentado entorno.

¿Cómo dormir con esta incertidumbre?

domingo, marzo 18, 2007

Tres escenas para una argumentación

Escena Uno

En las mil noches y una noche, un hombre huye, enajenado, porque ha visto a la muerte y ésta le ha hecho un gesto. Huye para no encontrársela y termina dándose de manos a boca con ella, en un punto muy distante. Cuando, antes de morir, le pregunta por aquél gesto, ella responde: “era un gesto de sorpresa, porque esta noche debía encontrarte aquí, y estabas tan lejos esta mañana”.

Escena Dos

Una mujer fuma y bebe mate frío mientras te lee el tarot. Tú sabes que es buena, y por eso acudes a ella para dilucidar tu futuro. Te mira, sorprendida, y anuncia que si decides vivir en la ciudad X tendrás un hijo y te casarás, pero que si decides mudarte a la ciudad Y viajarás por el mundo. Por azares, te encuentras viviendo entre X y C, sin estar segura entonces de qué toca. Como de la muerte, quizás huir es correr hacia el encuentro que el destino te depara.

Escena Tres

Un ser indeterminado se transmuta en la innumera cantidad de seres determinados que circulan por el mundo. Todos ellos comportan y comparten una parte de energía, una suerte de camino, envolvente y continente, que los dirige a algún lugar. Poco perspicaces, en su mayoría se resisten, y en la resistencia, ceden. Quizás la historia individual sea apenas un pálido reflejo de esta, la historia universal. Roguemos por la lucidez, entonces, a la hora de toparnos con ello...

viernes, marzo 16, 2007

lo que nos une

En la penumbra

Tú no puedes mirarme de lejos

Yo no puedo mirarte de cerca

A cierta distancia, nos imaginamos


Una luz

Muta

Envolvente
Interna

Nos embellece

martes, marzo 13, 2007

Violencias Oblicuas

Una llave se me escapa de entre los dedos, los pliegues de la ropa, los cuadernos.
Tenaz, se las arregla todas las mañanas para desaparecer.
Me odia. Como si fuese yo su carcelera, condenándola a abrir la misma puerta a mi aire, a recorrer los mismos recorridos, cuando todo lo que ella desea es ser libre, una llave sin llavero perdida para el mundo, capaz de contemplarse en el reflejo de las nubes y soñar con otros dedos, otras puertas.

Ha lanzado una maldición contra mí, y de pronto, no sólo la pierdo a ella. (No conforme con que para salir a la calle la busque en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle, y que a la calle no llego porque primero la necesito a ella).
Ahora, condenada como estoy, pierdo todo aquello que me comunica: los lentes, el contacto, la dirección, el combustible. La envidio. No sólo es capaz de arrinconarme, desconectarme y tenerme dando vueltas sobre mí misma –remolino incesante de mí en mí- sino que también es capaz de enseñarme, mostrarme mis más asiduos y sólidos errores.

“Excusas”, me dice, burlona, tras pegarme un mordisco cuando la encuentro. “Hay cosas que tienes que perder, lugares a los que no tienes que ir, gente con la que no debes encontrarte”.
“Excusas”, repite, mientras tironea con sus bracitos de llave para apartarse de mi agarre, mi insistente sostenerla. “Son las cosas las que están sujetas por ti, no te quejes, no le digas al lector que son ellas las que te atrapan, te someten, se te hacen necesarias”.

Yo suspiro, cansada de tanta amonestación, y me dedico, otra vez, a ignorarla. Que es justo lo que ahora estoy haciendo.

miércoles, marzo 07, 2007

Es mejor así

Siguen los temerosos

las aguas siniestras

los huracanes de cuervos


Ausente, ajena
yo miro la luna redonda
pido por no dormir sola
Ignoro los signos

Mientras desaparecen las abejas

Me digo,
Es mejor así


(La Paz)

viernes, febrero 23, 2007

un rastro

una huella ligera, detrás de la sombra, allá, adelante. La persigo, presintiéndome, rememorando,

golosa, tropiezo al caminar, me embarga, me subleva, me conduce.


Antes de avanzar, embriagada, sospecho algo.( Nada hay peor que el olor a bienestar añejo.

Aroma a lo que no pudo ser, y no fue. Delicioso por sutil, por imposible).


Me detengo. Instintivamente, reculo, cubro mis sentidos, me contraigo. La herida brilla a mi

costado, pulsa. Lacerante, acicatea mi huída.


Me repito: Sigo viva, por lo que no pudo ser. No voy a olvidarlo.

No obtener mi deseo me ha hecho la que soy. Me sospecho afortunada, y retrocedo.

Abandono

lentamente

tu rastro

(ya he aprendido)

viernes, febrero 16, 2007

The Pillow Book


Sei despierta, el viento vibra sobre su rostro, abre los ojos, recuerda. El jirón de nube, la añoranza por el amado, el crujir de la seda. Sei, toda ella bajo una mampara, se incorpora y febril, alcanza, bajo su mano: papel, tinta molida –mineral- pincel. Traza, impecable, caracteres. Celosía, viento, gota. Inmortal, abre para mí su mundo de ventanas y madera.
Desde la almohada.

sábado, febrero 10, 2007

La costura de la herida

Yo sinceramente creí que las puntadas iban a aguantar, aunque no es en serio. Yo lo vi sangrando sobre la mesa y me dolió el pánico, la ansiedad desesperada. Así que saqué hilo y aguja del bordado de la sala (que no sé tampoco si voy a terminar, o cuándo), sujeté como pude los dos costados de la herida, y le metí aguja. Creo que ni le dolió. Sinceramente, ambos queríamos que el sangrado se detuviera. Y lo hizo. Después, empezó a cicatrizar. Primero yo me equivocaba y traía a colación el tema, pero como se ponía temblar todo poco a poco dejé de hacerlo. En tres años, me mudé a otro país y logré, creí, olvidarlo. Hasta le saqué las puntadas, fíjese. Claro que después, encima, le coloqué barniz del grueso, uno que sólo en momentos muy tibios se desprendía un poquito, pero siempre un trozo, nunca entero. Ahora, que he vuelto, la cicatriz blanca parecía tranquila. Hasta que, es un decir, llegamos a la escena del crimen. Pues nada, tragué en seco y la vi enrojecer, a la herida, temblar entera, y derramar unas gotitas de sangre. Quise huir, antes de que reviente de nuevo, pero me toca permanecer. Y estoy perdida. Heridas y ojos son bocas que nunca mienten.

viernes, febrero 09, 2007

Presentación II

El genial autor de Potosí 1600 y ¡Qué solos se quedan los muertos! (Ramón Rocha Monroy) tuvo a bien presentar este textito en la noche del 7. Por supuesto también tiene blog. Gracias Ramón!

Columna ROSALBITA


BUENA LECHE

Los secretos de Rosalba


Nuevo Milenio presentará hoy "Los secretos de Rosalba", de la escritora tarijeña Mariana Ruiz Romero en el auditorio de Los Tiempos a las 19:30. Un libro doblemente incitante pues se define como un recetario poético.

Incitante al menos para este servidor, a quien el disfrute de la mesa, de la cama, de los sentidos y de la poesía, jamás le fue indiferente.

Comencemos uniendo ambos elementos y tendremos un atributo esencial de la obra: la construcción de una poética en torno al arte de la cocina de una mujer que, al cocinar, se guía por olores, por recuerdos, y nunca mide la proporción de las cosas. Aquí tenemos tres nuevos elementos: esa poética es no sólo coquinaria, sino también femenina, y ronda, husmea, ramonea, rochelea –para rescatar dos palabras añejas—en una zona desaforada, es decir, fuera del fuero de la Razón, esa institutriz inglesa que todos tenemos dentro. Esto debido a que los olores, los recuerdos, la inobservancia del precepto de medir la proporción de las cosas son elementos propios de la intuición, de la premonición, de la corazonada, del pálpito, del sexto sentido, del ritmo y el metrónomo y el diapasón que las mujeres parecen tener alojados lejos de la cabeza, en la zona limítrofe entre el corazón y el sexo, donde hospedan la vida.

Ahora podemos entender la magnitud cósmica de la apelación inicial de la novela: "Rosalba –la protagonista—posee secretos, secretos tan amplios que no cabrían extendidos sobre las llanuras donde cultivamos el té, secretos tan profundos que ni al pie del aljibe podríamos extraerlos. Se hacen visibles, en especial, cuando ella cocina: comer lo que venga de los dedos de Rosalba es casi comparable a rozar los secretos del universo." Estas frases postulan una filosofía femenina del equilibrio, pues mientras los hombres fabrican teorías y praxis sobre la guerra, el poder, el dinero, la política, la geopolítica, la hegemonía, la ciencia, las mujeres creen con todo su ser que el gesto de Rosalba de tomar con los dedos una pizca, un escrúpulo de ají, de ajonjolí o de hojas de eneldo para redondear un sabor es tan importante para el equilibrio del universo como la ley de la gravedad o la energía atómica. A Rosalba que no le vengan con esos frutos amargos o insípidos de la Razón porque de inmediato los corregirá con el ají, ese redentor de sabores, pues redime sabores inciertos o disimula la ausencia de ellos.

Estos elementos hacen que "Los secretos de Rosalba" sean un libro único, pues ha sido escrito en una prosa ceñida, por una mujer en pleno uso de sus sentidos, en homenaje a otra mujer en la plenitud de la sensualidad de la especie, a través de una poética irrepetible, porque contiene esa información genética y cultural que Rosalba y Mariana recibieron de las míticas mujeres de su familia siria, criadas y educadas por y para el disfrute, como querían los viejos poetas y pensadores árabes, que vivían días de vino y rosas, milenios antes de que el Profeta irrumpiera alfanje en mano para imponer una religión de estertores, de inmolaciones y preceptos capitales. Y que Alá me sea leve.

miércoles, febrero 07, 2007

Presentación

Re conocí a Rosalba en un momento muy agradable de mi vida. Juntas supimos aprovechar cada instante, y sabernos unidas nos ayudó a superar cualquier contrariedad, cualquier adversidad que intentara separarnos. Más tarde, luego, lejos en otro país, supe que aquellos momentos compartidos con alguien cercano habían dejado una profunda huella en mí, un rincón donde podía refugiarme con sólo cerrar los ojos. El simple eco de la voz de Rosalba, el aroma que supo darle a mis preparaciones, permaneció en mí, de un modo tal, que ahora soy capaz de transmitírselo a Ustedes.
Rosalba, que es más que un recuerdo y un personaje, (algo mayor incluso a la misma mujer que se esconde tras sus sabores y sus dichos), pretende actuar de catalizador. Rosalba es la puerta por la que supe saborear las tradiciones de mi tierra, y el modo mediante el cual pude ver con ojos nuevos los lazos entre familiares, amigos y amantes, entre todas las personas. Rosalba es mi testimonio de amor y es ese mismo amor el que se filtra a través de cada una de éstas, sus páginas y recetas. Si tengo tiempo, quisiera regalarles una receta inédita, que se me escondió y que quiere pertenecer a este libro (quizás en una segunda edición), motivo para invitarles a recordar a la sopita estrella de mi tierra, la sopa de maní:

Sobre sopas, frutas y estaciones
"Pocas cosas son tan buenas como comer mandarinas mientras el sol tuesta tu piel" me dice Rosalba, y no puedo sino coincidir y desperezarme. Es la hora de la siesta, junto a la fragancia cadenciosa de las frutas está el olor seco de las cáscaras de maní. Es el otoño, el sol apenas alcanza a regalar tibieza y nosotras vamos pelando el maní crudo para la sopa del día siguiente. "Naturalmente" me cuenta Rosalba "el maní es un producto adaptado a estas tierras, como son adaptadas las recetas españolas o francesas que conforman nuestra cocina. La mezcla de recetas y productos es la bendición gracias a la cual cada lugar posee una esencia propia. Aquí, en las recetas de avellanas y almendras interpusimos los maníes y las almendras del Beni, a las liebres las cambiamos por cuises –conejitos de la india- a los condimentos europeos añadimos los nuestros, por sobretodo el ají en vaina, colorado o amarillo. Y aquí" me dice, mientras me alcanza otra mandarina, con un gesto grácil, la blancura de sus dedos contrastando el verde de la cáscara "descubrieron nuestras frutas…" Pobres de espíritu los que suponen que en el mundo hay sólo una variedad de cada cosa: un solo tipo de arroz, una sola especie de papa. Mis ojos recorren mentalmente las coloridas pirámides de fruta que esta mañana vimos en el mercado, mi boca paladea el nombre de sus frutos: banana; plátano-manzana de cáscara roja; guineo; dulce cajita, el más pequeño y dulce de todos; papaya; sandía; ciruelo morado; ciruelo verde y dulzón; damasco; cereza; guinda; tuna; achachairú; chirimoya; carambolo; mandarina; toronja; lima; melón; melón rosado; melón pepino de cáscara a rayas; uva negra y moscatel; nuez fresca; tamarindo; tumbo; durazno frisco; nectarín; caqui; manga rosa; mango; manzana criolla; palta; coco; perita verde; higos; pasas: de uva, de ciruela, de higo; frutillas; frambuesas. La lista podría seguir. Todas frescas, todas apiladas bajo la mirada atenta de quienes te invitan a probar, para comprar luego. De este tipo de abundancia pocos saben en la tierra.

Para la sopa de maní Rosalba prepara un caldo espeso con patas de pollo, cebolla rallada y tomate ídem. Cuando éste ha tomado sabor y consistencia le añade una taza de maní crudo pelado en agua caliente y licuado, y espera con proverbial paciencia a que esté cocido. Casi al final, le añade palillo (cúrcuma) para teñirlo de amarillo y perfumarlo, y da un hervor a papas y zanahorias cortadas en bastones en el mismo caldo. Algunos deciden obviar el palillo y tostar fideo para que la sopa sea blanca pero no menos sabrosa, otros además le añaden arroz. Es plato apto para todo tipo de estación, se sirve espolvoreado de crocantes y diminutas papas fritas y acompaña bien cualquier almuerzo. La sopa, como las frutas, varía de estación a estación, pero es infaltable en cada mesa: redondea y completa el"segundo" o plato fuerte, prepara los estómagos y caldea los corazones. Un almuerzo sin sopa es para muchos, entre los que me incluyo, la triste sensación de que ese día las cosas van apresuradas, y el vacío que implica a la hora del condumio sólo puede compararse a la ausencia de un ser querido, tan necesaria es su presencia y acompañamiento.

lunes, febrero 05, 2007

avergonzada

Adentro estoy negra, negra, hecha
de gritos
Quiero llorar lágrimas de fuego
Lavarme toda
Olvidarme

Borrar el temblor de mi voz, (si te hablo)
El temor de mis ojos, (si te miro)

Aún
llena de amor

Y avergonzada.

miércoles, enero 31, 2007

Invitación Cochabamba

Presentación de Los secretos de Rosalba

Presentación del libro Los secretos de Rosalba (Editorial Nuevo Milenio, 2007)

El miércoles 7 de febrero del 2007, Nuevo Milenio presenta el libro Los secretos de Rosalba de Mariana Ruiz Romero (Tarija, 1982), en el auditorio de Los Tiempos, Plaza Quintanilla, a las 7:30. Los secretos de Rosalba plantea al lector una novedosa combinación de literatura y culinaria, campos que, en apariencia, no llegan a ser complementarios. Se trata de una colección de cuentos y recetas que funcionan a guisa de “recetario poético”. En palabras de la autora, tal recetario implicaría “un deleite y una elección, un bocado literario y una receta a preparar, algo a ser anticipado, leído y degustado”.

Ramón Rocha Monroy, premio Alfaguara, destaca a propósito de Los secretos de Rosalba: “Las frases de Rosalba y la actitud de la narradora que escucha son lánguidas y desmayadas, como los sueños eróticos de las mujeres bellas suelen contarse mientras se acarician como gatas en celo…“Cucina amore”, la cocina es amor, parece decir cada una de las páginas de este libro que construye su poética desde una sensibilidad maravillosamente femenina”.



domingo, enero 28, 2007

hay nardos en el piso


Hay nardos en el piso. Cuando entras lo primero que ves son sus formas blancas, bulbosas, y ahí te golpea, el olor, el poderoso perfume de los nardos en el piso. Por un momento parpadeas y los nardos se multiplican, se hacen más grandes a medida que el olor invade tus fosas nasales, y a ellos, a los que tiemblan, pesados, en el piso, empiezas a añadir todos los nardos que alguna vez contemplaste y percibiste, con la nariz y con el ojo, con los dedos y la piel sedosa de los brazos, mientras los cargabas, en ramos enormes y frescos, desde el mercado de colores hasta tu casa, saludando a la gente, esmerada en no soltar el abrazo de los nardos, de transportarlos, cuidadosamente, de no dejar ninguno en el camino. Recuerdas, como en un espejismo, los floreros, jarrones y vasos largos donde supiste colocar los nardos, tras limpiar los tallos y cambiar o llenar de agua el recipiente, excusa-base para ellos, los nardos, que procurabas tener cercanos a la nariz para que el mundo se poblara de sus blancos pétalos, las caras de quienes te apreciaban transportándolos apenas un resabio del transcurso luminoso entre el balde de donde los compraste y tu casa, los nardos, siendo transportados mientras gritaban su perfume, avisando con su rastro que eran transgredidos, movidos aleatoriamente, desde su pasado simple de campo y nardo todo uno, hasta ahora, hasta el florero base, excusa apenas para mostrar al señor y dueño de la situación, el nardo que no se deja derrotar por tanto trajín y correteo y se yergue desafiante, el perfume al viento, los pétalos aún tersos, a pesar de los días inmóviles, al sol, a la sombra, escuchando tanta alabanza contenida, defendido detrás de su perfume. Al final, aunque no impotente, se deja, decae, descienden sus capullos erguidos, los pétalos aún blancos, el perfume más pungente si cabe todavía, el decaimiento feroz en lucha de aroma a nardo, y la batalla se va perdiendo, van capitulando las cabezas de nardo, se tiran kamikazes al piso, se magullan, los pétalos ya no tan lisos, el perfume aún presente, recordándote desde la puerta que el florero de la izquierda tiene nardos, que hay nardos, que los nardos existen, en el piso, que hay que volver, reemplazarlos, comenzar todo de nuevo.

sábado, enero 20, 2007

Gris

Gris

Blanco no es la palabra, es más bien una especie de difuminado lleno, envolvente, que reemplaza y rellena los colores que inundan la vista, tampoco es horizontal ni curvilíneo, es, y nos rodea.

Gris

Abajo, verde. Tipos de verde: verde musgo, verde paja, verde barro, verde amarillo, verde gris, verde-ver, verdes que se elevan y se funden. Triangulo, cuadrado, barro, rectángulo negro. Enormes líneas verticales marrones. Líneas negras apenas interrumpidas por manchitas cada cierto trecho. Amarillo (importante, todo sigue envuelto en esa especie de gris lechoso que ilumina y abrillanta) y marrón. Rojo por pedazos irregulares. Celestes y grises compactos. El conjunto en general da una sensación verde y amarilla.

Y gris.

No hay nadie más que nosotros, embebidos en el paisaje. Manchones amorfos, dubitativos, que avanzan a paso de tortuga.

Seguimos caminando. Una corriente marrón nos obliga a quitarnos los zapatos. A la izquierda manchas blancas sobrevuelan una extensa superficie de azul acerado y líquido y sí, también, gris.

Pronto se hará de noche, el gris paulatinamente envolviéndose en azul turquesa y luego en negro. Nosotros seguiremos caminando, adivinando manchas sobre manchas, atentos a los trozos blancos que como en un sueño indican el camino, el piso, la pisada.

Amarillo, circular y brillante. Negro. Figura negra sobre negro.

Albergue. Lluvia, velas, ratones, goteras, manchas enormes de barro sobre las maderas.


Mañana, también gris. Y camino.

Pero esa es otra historia.

jueves, enero 18, 2007

Primer bebé: Los secretos de Rosalba


Bueh, aquí está. Nació como un homenaje a una mujer, y está hecho con todo el amor del que soy capaz. Hay una reseña disponible en Editorial Nuevo Milenio y en Los Tiempos. Ya les iré contando en qué librerías está disponible, por lo pronto sé que Los amigos del libro en Cochabamba ya lo tendrán.


Y claro, salud!!

jueves, enero 11, 2007

concurso mascota boliviana

Se trata de encontrar, crear, inventar, una mascota para la nación y cada uno de los 9 departamentos.

Las bases están disponibles aquí

jueves, enero 04, 2007

en el limbo

En el limbo, un hombre sueña una mujer. La sueña entera, fulgente, dormida.
La sueña soñándolo.

miércoles, diciembre 27, 2006

recuerdos incluídos

Tengo que irme. No estoy donde debería estar y la urgencia de partir me remueve entera. Escribo, porque-no-queda-más-que-escribir, porque-no-sabría-hacer-otra-cosa, antes de mandarme a mudar, de hacerme aire, de huir con mi nombre y mi piel a cuestas. Es tan lindo estar en otra parte, ser una desconocida de pelo negro y ojos distraídos. Sonreír y pensar, ah, nadie sabe a quién me parezco cuando sonrío, ni quienes son mis padres. Nadie sospecha con quien duermo abrazada, ni se lo inventa si no sabe. A nadie, y este es el alivio más profundo, le afecta mi soledad, mis cambios de humor, mis desalientos. Puedo, sin chistar ni ofrecer explicaciones, desnudarme en una plaza, besar las esquinas de sombra, bailar al son de música en balcones. Puedo atracarme de galletas, no comer una semana, beber sólo agua y no doblar mis pantalones por la línea del medio. Puedo puedo puedo. Y este sol, y cielo azul, y ésta cerveza fría, no alcanzan a convencerme de lo contrario. Todos ellos, diferentes, se pueden hallar en otras partes, los dioses saben que lo particular es universal, sólo que está en un lugar distinto al anterior. Así, disfrazada, parto pronto. Las faldas recogidas, los senos escondidos, temprano una mañana. Aunque mi pasado me persiga, da lo mismo. Toda forastera lleva a cuestas lo suyo. Recuerdos incluídos.

miércoles, diciembre 20, 2006

tablas de náufrago

Tablas de salvación.

Manotazos cuando el aire se torna irrespirable.

(la honda inhalación de los otros mundos)

Letras en horizontal

¿Quién no tiene una manera secreta de salvarse del abismo?

Cuidadosamente, al azar

Pequeños parapetos

Objetos de cábala

En contra del destino

De días y noches sucesorias

Nuestras armas

Nuestro oficio

(resignados a nuestras propias invenciones, vivimos)

Tras los objetos, a la espera de la muerte

En los objetos, escondidos de la vida.

sábado, diciembre 16, 2006

saberse

¿Dónde, exactamente, se sitúa en nosotros la emoción? ¿En qué parte de mis talones, la avaricia? ¿Dónde en el estómago, la tristeza? Mis costillas podrían ser el espacio que escoge la alegría, para presentarse. Mis orejas, quizá, dibujan en sus arcos los recovecos de mi fidelidad. ¿Dónde, amor, sientes que me extrañas? ¿En tus riñones, en tu entrepierna, entre tus dos brazos, ahí, donde reposaba mi cabeza? ¿Dónde, madre, me recuerdas? El cuerpo, manifiesta y escoge, epitomiza y susurra, adentro suyo, todo lo que es, percibe, opina. En mi piel están mis temblores, en mis costados, mis afectos, en mis piernas, el apego voluble que siento por la realidad. Pero no toda manifestación es evidente. Aún desconozco qué hace mi estómago para licuar mi rabia, porqué mi espalda gime a veces, qué quieren decir los lunares de mis brazos. Aún no sé leerme toda. ¿Quién puede sentirse sabio, si no sabe, todavía, leerse? ¿Quién, verdaderamente, enterado?

miércoles, diciembre 13, 2006

Descansan

En sus sueños no se disculpan

No se arrepienten

No extrañana a nadie

En sus ojos vela la noche

En sus oidos arrulla el silencio

Su manto no es pesado, es invisible

(La existencia puede seguir
ya no importa)

Descansan, su nuca en toda la tierra que está debajo

También de nosotros

(Santa Fe)

sábado, diciembre 09, 2006

octubre

Se da la vuelta, y es como si acabara de aterrizar, los brazos húmedos de aire, descendiendo hacia sus costados, los pies recién posados en el suelo, la mirada ausente, de quien aún no se sabe en tierra. Me mira, y en su mirar comprendo está todo el paisaje, yo un elemento más, me mira y siento diluirme entre las paredes de la casa, la verja de hierro, los perros durmiendo. “Es tarde” le digo, tratando de sonar normal desde mi pegajoso entorno, ya no única sino mezclada a todo, como su mirada me ve. “Deberíamos tomar algo” le digo, “una taza de té, comer alguna cosa”.Ella me escucha silenciosa, la cabeza quieta en mi dirección, como olfateando cuidadosamente mi registro de voz. (Que no huela preocupación, ruego, que no vea más que mis ojos fijos en ella, lejos del acantilado donde parece acabar de posarse, que no se voltee) “Hay tarta de limón, la que te gusta. Y estamos todos esperándote”. Odio su silencio, siento que me escrutina, que desea sacarme toda la intención detrás de mis palabras. Quieta, una ella también con el paisaje, el mensaje al fin golpea su parte consciente, una fracción de segundo más tarde que lo habitual. “Bueno” dice, con la naturalidad más rara. “Vamos”. Cojo su brazo y la siento a mi lado, caminando insegura, su pelo corto dándole un aspecto de muchacho, sus ojos fijos. “Vamos” repito, y soy yo la que se quiere apoyar en ella, seguirla en su silencio, perderme allá donde ella está, viendo lo que ve. Sin llorar, entramos a la casa.

jueves, noviembre 30, 2006

confesiones de noche, luna creciente y vino menguante

Una escribe un cuento y el momento de su compleción es similar al de la presentación de un plato culinario. El plato tibio, la salsa cuidadosamente dispuesta, la pieza principal al centro, el remate de hierbas airosamente sobre la guarnición de turno. Una escribe un cuento, e inmediatamente quiere convidárselo a todo el mundo: presentarlo y servirlo, todavía tibio, todavía emitiendo su fragancia. Al par de días, sin embargo, el recuerdo de su prosa se hace borroso. Una se llena de dudas, como cuando nos asalta la pregunta de si la salsa de ese plato pasado ligó como debía. Si se abre el refrigerador del recuerdo, el resultado es nefasto. Ninguna confección aguanta, por principio, más de cuatro días. La salsa pierde su color original, la pieza apesta. En el caso del relato, el proceso es idéntico. Los detalles son superfluos, la ilación resulta pobre. Asqueada, dan ganas de tirarlo todo, soporte incluido. Es en ese momento cuando irrumpen los amigos, a detenerte. Que el plato estuvo bien, que en su momento la salsa cuajó con el acompañamiento, que la sensación despertada fue gratificante. Y una no les cree, no puede creerles. Pero, y en esto radica la salvación, para no decepcionarles, no se arrojan los restos visibles de la obra. Una los congela, los entierra en un lugar alejado de la vista y el olfato. Guarda, por así decir, la receta (Aunque esto no es correcto, un cuento nunca, nunca, se hace siguiendo con receta, más bien es el fósil del cuento lo que se preserva).

A veces, una los des-destierra, los atrae hacia sí de nuevo, probando otra vez –jugando a ser ajena al preparado- los sabores y tonos del constructo. Si pasa, si una puede tragar, sin soltar una lágrima, si se digiere, una se reconcilia. No siempre es el caso. A veces la degustación es insalubre, deja un regusto terrible a innecesario. A ésos, como al plato rancio que supo permanecer mejor en el recuerdo, lo mejor es tirarlos. Por el bien de todos, vale arrojar ciertas creaciones a la basura.

Sólo así, el alma ligeramente aliviada, puede una ensayar de nuevo, apilando en alacenas oscuras lo que el tiempo dirá si supieron ser preparaciones, acaso felices, o testimonios semi-amargos del acierto o el fracaso.

viernes, noviembre 24, 2006

vacíos que se resisten a ser llenados

Una mujer desnuda se trepa a un vaso de licor, su sexo diminuto se ve agigantado a través del vidrio. Morena, la cabellera al viento, sus piernas extendidas rodean el vaso, sus brazos presionándolo, lentamente asciende hasta el borde. El vaso es pequeño, ancho de base y amplio de copa, no es sencilla su tarea pero ella persiste, asciende. Misteriosa ¿Porqué asciende por el vaso de licor? ¿Qué busca? Acaso desea ahogarse. Saltar como en una piscina, hundirse, dejarse llevar y ser bebida. Acaso busca diluirse. Como una gota que es llorada por el cielo y va hasta el mar. La mujer ignora mis preguntas y continúa, ya está por llegar, se impulsa y salta, como una rana de piel clara a un pozo oscuro. Es efervescente, y produce espuma en su caída. Se hunde, vuelve a salir, sobrenada, juega con el líquido. No sé si bebérmela ¿Quién soy yo para consumir mujeres de botella? Exacto, no soy nadie. Aún así lo hago, y sus pies son lo último que paladea mi garganta, sobre mi lengua siento sus dedos diminutos, su cabellera, la trago entera, y extiendo el brazo para que otros escancien lo que sea. Otra mujer se materializa por el vaso -a estas alturas ya son líneas sucesivas de mujeres- y al devorarlas apenas siento el leve crujir de sus rodillas. Ay, suicidas, ¿Quién soy yo para negarme a consumirlas? Exacto, no soy nadie, y por eso brindo con vosotras.

lunes, noviembre 20, 2006

Murakami me saluda

Murakami me saluda, deferente, estoy paseando cerca de un lago y él anda en bicicleta. Acabo de dejar a Rosalba sonriendo, chispeante como su inteligencia, la boca roja, los aretes largos, la pose atenta, sé que estará bien y cómoda centre los otros escritores, Rosalba es así. Yo no estoy cómoda, y por eso he decidido salir a tomar el fresco. Murakami está de acuerdo conmigo. Puesto que no se decide aún a entrar, desciende de la bicicleta y se dispone a acompañarme. Así, agarrados ambos del manubrio, conversamos. Nada en especial cruza nuestras bocas: el clima, los otros escritores, la anfitriona. Siento que le agrado, y eso me llena de orgullo, como si la química entre dos personas fuera indicador de la calidad de sus escritos. Al despertar, busco a Kafka on The Shore y empiezo a leerlo. No me equivoco, los sueños como el que tuve sobre él, son para Murakami de una importancia enorme. Alejados de la casualidad, no nos separan los unos de los otros. Me abandono a su manera de observar el universo, y siento que es correcta, adentro.

Camino detrás de mi madre por el mercado, las bolsas con distintos productos se apilan a mi alrededor. Primero están los pollitos, apiñados y piando en una cerca pequeña al lado de la entrada. Luego están los camiones de papa, después los cereales y ajíes, el queso está antes de lo de las verduleras. Tomate, berenjena, cebolla, lechuga, todos compiten por atraer el color hacia sí. Antes de entrar al galpón de la carne –donde los huevos se encumbran en cartones detrás de las gallinas desplumadas y los corderos colgando de los ganchos- están los curanderos. Hierbas, canelas de 12 vueltas, conchas de algún mar, imanes con sexos diferenciados. Después, por fin, en la otra entrada, las flores. Lilas, amarillas, blancas, rosas, y moteadas. Rojas y liláceas. Dejo que mis sentidos se ahoguen en la luz de las telas y los pétalos. Invariablemente detrás de las faldas de mi madre, cargo ramos y me detengo cerca de los panes. Si mi abuela se cruza con alguna anciana conocida, le regalo una sonrisa y me alejo, antes de que se sorprenda por cuánto he crecido. Amo este lugar, y me figuro que marca mi relación con lo que me alimenta, “la vida es este mercado” le explico, “transformada, dentro mío, soy la que consume las miradas y los objetos aquí presentes, para ser”.

Murakami parece no estar de acuerdo. Vivamente le explico las delicias de este espejismo, pero él se limita a observarme. Es mi sueño, después de todo, y él no puede penetrarlo sin hacerme daño. Me esfuerzo en vano, quizás. De todos modos, japonés hasta el fin, agradece nuestra conversación y estas imágenes.
Se retira luego, y va hacia la casa donde está Rosalba. “Lo encontraré de nuevo”, me consuelo, y agito mi mano en señal de despedida.

martes, noviembre 07, 2006

tiempo de mudar

Un ratón duerme abrigado entre mi ropa. Cuando abro el cajón, salta desesperado y se escurre hacia la cocina. Todos sabemos lo que eso significa: es tiempo de mudanza. Pronto las macetas de mi madre se apiñaran junto a mis cajas de libros, y partiremos sin mirar atrás. Tenemos miedo, pero, como el ratón, más tememos esperar a que los eventos nos alcancen.
Miro mi rostro en el espejo, y sé que no es el mismo. Aún, sin embargo, no lo reconozco como el que será (así pasa siempre, cuando todo alrededor cambia).
No soy la única en partir. Hace días que pergeño y borroneo cartas de despedida para aquél que se me va. Como mi rostro, las líneas son indecisas, y tú no recibes nada.
Acepta esta disculpa. Cuando vuelva de la bruma sabré decir y desdecir aquello que deba ser pronunciado, si retorno