sábado, diciembre 17, 2005

Te quiero

Te quiero en silencio explorando mi costado, de pie, ante mí, con tu mano fuerte y tus dedos suaves. Tus dedos entre mis piernas, concentrados. Mis dedos en tu boca, sujetos a aquél gajo de naranja que introduzco por sobre tu lengua, lentamente, como te introduces tú, lentamente, hasta que un golpe seco marque las vibraciones de mi estómago y tu boca me bese, habiendo devorado ya la fruta introducida entre tus labios. Te quiero cerrando los ojos a ese instante, tu cuello sobre mi cuello, en el lapso breve que precede al arrojarnos en el lecho, o peor aún, al ir abandonándonos. Te quiero, antes de partir yo, acomodándome el cabello o el vestido, dándote la espalda, para no ver tu rostro encendiendo un cigarrillo, al dejarme partir, como he querido, apenas con esta imagen y mi nada, allá donde tú y yo nos despedimos. (Ese lugar arrinconado, donde nuestras batallas poblaron tantos campos, llenos de mutuos muertos y de heridos).

11 comentarios:

Efecto Urano dijo...

exquicito como de costumbre, el sabor a la naraja y las despedidas sin reencuentro...

Mar dijo...

*suspiro*

t-bone dijo...

furtiva y fugaz.
ay! mi señora cuanto deseo fluye entre sus frases, cuanta nostalgia... admirarla es insuficiente, loarla innecesario.
mis respetos y mis saludos: hermoso... hermosa, así esta mejor.

Mar dijo...

t-bone, un placer tus palabras... tus visitas

ibero dijo...

Amores y despedidas...
Un precioso post dedicado a alguien que tal vez debiera contestarte.
Te deseo lo mejor si regresas a esa tierra que tan presente está ahora en todas partes.

Efecto Urano dijo...

yo tambièn te quiero y ya nos reencontraremosss....
Y haremos dulces de naranja y tambièn de limòn, y esperaremos cinco dìas junto al fuego, pero luego invitamos a los amigos para comerlos, no?

hasta prontititito

claudia peña claros dijo...

qué sugerentes imágenes, mar, me encantó. ay, los hombres...

Mar dijo...

claudia... nosotras somos las que gimen... y por las que hay que gemir

t-bone dijo...

el placer es mío, y tiene usted razón es por ustedes que hay que gemir.

claudia peña claros dijo...

sí, pero el gemido del otro no lo conozco... excepto cuando gime conmigo.

Efecto Urano dijo...

que ganas de gemir!!!!

yo creo que los hombres son buenos y tiene sentimientos aunque a veces se hagan a los locos. Los hombres tambièn esperan como los dulces. Nosotras no somos màs sòlo porque le dedicamos un espacio a nuestros sentimientos.

Y se gime juntos, sino...