lunes, mayo 05, 2014

Reseña del Baile de los Dioses por Liliana de la Quintana

UN LIBRO QUE NO TE PUEDES PERDER

 El baile de los dioses
de Mariana Ruiz

 
Liliana De la Quintana

Bajo el sugerente título de El baile de los dioses, Mariana Ruiz nos entrega una novela juvenil, en la que Estela es la protagonista y tiene una gran misión.

Los dioses andinos antiguos han despertado y se han reunido para un gran acontecimiento. Se pronostica que algo sucederá. Estela prepara un viaje con sus amigos al Carnaval de Oruro, pero entre sueños y una realidad paralela, ve que no podrá asistir porque un amuleto forma parte de su mochila y una fuerza extraña la conduce por otros caminos.

Mallki es un joven de mirada extraña que será el guía de Estela en un recorrido mágico que tendrá una serie de obstáculos, porque alguien quiere impedir ese viaje.

Primero llegan a Oruro y luego pasan al Salar de Uyuni donde convocan a la princesa de la aurora Pachapaqariy, que les entrega un objeto que les permitirá cumplir con la misión que tienen. Les ayuda a transportarse por un camino mágico de hilos de seda, llegando hasta los chullpares donde solicitan la presencia de la ñusta Qoyllur, con quien Estela establece una conversación sobre el pasado que concluye con la tarea de ir a Copacabana para encontrarse con Choquechinchay, la constelación del jaguar celeste para despertar las fuerza del cielo.

Estela no comprende nada, no sabe cuál es esa misión. Es solamente testigo de las numerosas visitas que Mallki hace a otras deidades, luego de pedir el imprescindible permiso para hablar con ellas.

Los dioses se humanizan, visten la ropa andina. Las mujeres polleras vistosas y mantas de fiesta, joyas y dientes de oro. Los hombres igualmente portan ropa de alguna danza andina.

El viaje continua hasta que llegan a Copacabana donde está la “mamita”, la virgen de Copacabana, que es la antigua diosa del lago que originalmente se llamaba Pulimama.

Estela y Mallki se encontraron frente a una ciudad bajo el lago Titicaca donde habitan dos sirenas ancianas con caras de sapos, que luego de reprochar a Mallki  le dan un cilindro,  una especie de salvoconducto para conseguir hablar con la mamita de Copacabana.

Se dirigieron al altar donde la Virgen toma forma humana, deja a su niño y desciende hasta donde estaban ellos para establecer una conversación poco usual.

En este escenario aparece Pachacamac que le reclama por la vigencia que tiene ahora ella entre los humanos y la perdida de la antigua religiosidad. La mamita de Copacabana argumenta su solidez en el mundo actual y con ello también la supremacía frente a las antiguas deidades, porque afirma que lo más importante es la fe de la humanidad en la religiosidad.

Hay dos acontecimientos históricos que atraviesan la novela: la extirpación de idolatrías, y el baile del Taqui Ocoy. Ambos ocurrieron en la colonia  y se tradujo en la actitud de los curas que llegaron a América y ante la gran religiosidad de los indígenas, se generó una horrenda prohibición de que siguieran adorando a sus dioses, que ellos llamaban idolatría y que relacionaban con el demonio. Así destruyeron templos y  altares  y eliminaron toda actividad para imponer la nueva religión. Ante esta desolación, los pueblos andinos, como una forma de resistencia iniciaron una serie de bailes, el Taqui Oncoy, en los cuales deseaban rescatar y salvar a sus dioses.

Pachacamac  es el dios antiguo que encabeza el grupo que planea un baile en el que se castigue a la humanidad, en este caso representada por los paceños.  La reunión se realiza en un hospedaje de El Alto, donde van llegando los dioses relacionados con los fenómenos naturales, algunos vestidos como aparapitas. El baile de los dioses se inició con una serie de desastres naturales, lluvias excesivas, deslizamientos, anegamientos. Muchas personas mueren.

Estela al final y casi en un despertar inusitado sabe que su misión es salvar a la gente de las catástrofes que los dioses están desarrollando con su baile. Se ha desatado “febrero negro” con todas las consecuencias para la ciudad de La Paz.

Estela se reconoce hija de antiguas diosas que representan a las estrellas. Logra despertar a la constelación del jaguar azul en el cielo y con ello a todas sus hermanas para frenar la ola de desastres. Al verlas Pachacamac les explica que esto se debe a que los humanos están destruyendo a la Pachamama y que han decidido salvarla con la desaparición de la gente.
Las estrellas a modo de contrarrestar las acciones también inician un gran baile, de mucha fuerza donde Estela toma parte. Y en ese ambiente aparece Wiracocha, el padre de todos los dioses, que con su mirada reclama e interroga por lo acontecido.

Los dioses andinos ante esta gran presencia reconocen que no solo destruyen sino dan vida a la humanidad. Así también emerge de la tierra  Sachamama, la vida que les recuerda que nada muere, que todo se transforma. Que los dioses viven porque la humanidad cree en ellos y que si ellos destruyen al ser humano, también morirán. Con estas recomendaciones Wiracocha y Sachamama regresen a sus orígenes y con ellos los dioses retornan a sus espacios.
Estela se recupera en su casa y escucha a sus amigos que le cuentan sobre el desastre que ha ocurrido en La Paz. Al mismo tiempo recibe un regalo de un joven que ha dejado un amuleto en su casa.

El baile de los dioses es una novela que nos permite conocer a muchas deidades andinas, que nos acerca a la religiosidad desde otro punto de vista, que nos recuerda nuestro origen celestial y nuestra misión en la tierra, pero sobre todo que el ser humano es el gran constructor o destructor de su propio destino.

 
Título: El baile de los dioses
Autora: Mariana Ruiz
Ilustrador:  Pablo Ruiz Arroyo
Año: 2014
Editorial: Grupo Editorial La Hoguera
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
1.a edición, 2014
Depósito Legal: 8-1-117-14
I.S.B.N.: 978-99954-51-39-4

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