lunes, noviembre 07, 2005

una escena del hombre sin nombre

Estamos en Damasco en el siglo XV, ya se mezclan a los gritos de los que llaman a la oración, los idiomas extranjeros de Europa. Entre ellos, un hombre, el Inmortal, transita las calles buscando el palacio del califa. Viene a hacer una visita al sheik Mohammed Ibin Nasir el-Din, antiguo conocido suyo. El sheik, cuando lo recibe, a pesar del fasto de las fiestas protocolares, esconde bajo su amabilidad un dejo de tristeza. Intrigado, el hombre interroga acerca de esa desidia a un europeo, prisionero en la dorada jaula de palacio: Michel Blaquière de Bonnecousse, preso confidente del príncipe Abdal. Evasivo en sus respuestas, el francés despierta la curiosidad del Inmortal, quien decide averiguar por cuenta propia lo que acontece.
Marmodé, judío, viejo, usurero y conocedor de la ciudad, le revela el secreto. La ciudad parece gris porque los fieles están tristes, ellos lo están porque los jefes de la oración están cariacontecidos, ellos a su vez reflejan el estado de ánimo de los sufis, y éstos se preocupan como el sheik, Mohammed, quien sufre porque el príncipe está agobiado por una maldición: su bella hija, tras recibir la bendición que la hizo pasar de mujer a niña, la barakha, porta en su rostro la muerte a quien lo mire. El ángel de la muerte, Sama el aparece a través del rostro de la bella, quien lo mira está condenado a la locura y al suicidio. El príncipe bordea la insania, mientras todo se
desmorona a su alrededor.
El hombre Inmortal se siente aludido, cree que la muerte puede haberse hecho
presente para obtener un encuentro con él, que siempre se le escapa. Decide ir a su encuentro. Michel le advierte que quizás, por su condición, estará condenado a ver el deseo de morir para toda la eternidad, aún así él decide arriesgarlo todo y cruzar los jardines donde está escondida Wheshika, la princesa, guardada por siete vigilantes ciegos, en un jardín dentro de los muros de palacio.
Un lugar maravilloso es ese, y el Inmortal se distrae mirando una rosa... hasta que una presencia dulce aparece a sus espaldas. “No te des la vuelta” Sama el en el cuerpo de Wheshika amenaza con matar a la princesa si él insiste en mirarla. Una casualidad les ha reunido, el ángel esta en Damasco para castigar al príncipe que ha perdido la fe y no para encontrarse con quien no muere. Hablan entonces sobre el destino del Inmortal, que nada tiene que ver con esta historia. Hablan de lo bella que es en realidad la muerte, de cómo el terror es una estrategia para no abandonarse a morir, en masa, alegremente. Hablan y en un momento la princesa le roza, otorgándole una revelación embriagadora. Traspone entonces el Inmortal, en un torbellino, el jardín, los siete guardias, los muros de palacio. Se arroja enfebrecido fuera de la ciudad y cruza el mar... sin desear regresar nunca más loco porque no ha visto la cara de la bella, enamorado de alguien que podría morir si se le acerca, incapaz de morir él mismo. En los confines del amor y de la muerte, el Inmortal navega, decidido a no volver a esta parte de la Tierra.

9 comentarios:

Ibero dijo...

Muy sugestivo el relato.
Tal vez el Inmortal no estaba suficientemente enamorado: la ceguera autoprovocada era una posible solución, pero prefirió la cobarde locura del alejamiento.
¿Algo Borgráfico (de Borges) o biográfico también?
Mejor no contestes :-)

Ganjartek dijo...

Vuelvo al Aleph en tus palabras...no vuelces atrás que te convertirás en sal...

Mar dijo...

el relato no es mío, es un recuento libre de un francés, pero sus palabras son increíblemente sugestivas. Si falla en su capacidad de magia, mis disculpas

Anónimo dijo...

No falla, Mar, porque incluso las ¿erratas? tienen magia:

Hasta el "InmNortal" del final perdió poéticamente su Norte...

:-)

ibero dijo...

Era yo... el del comentario, claro.

Mar dijo...

querido, gracias por el ojo avizor, a una se le escapan ciertas cosas

aemaeth dijo...
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aemaeth dijo...

perdon...acabo de darme cuenta que nunca podre pensar como un inmortal....

Anónimo dijo...

hola Mar necesito localizarte y hablar contigo, por el pasaje. Necesito informacion y creo que tu me la puedes ofrecer.

serias tan amable de ponerte en contacto conmigo punkyramona@hotmail.com

porfavor contesta
Un saludo Marian