miércoles, junio 22, 2005

Animales de los espejos

Los hombres somos animales extraños. Nos la pasamos hablando de nosotros, fascinados ante las perspectivas que el vivir nos ha dado. Ha sido así desde el principio de los tiempos: animales que podemos reír, animales que sabremos morir, dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo a contemplarnos. Primero fue la mímica de nuestras propias acciones, luego la palabra. La palabra es imagen, nos dedicamos a bordar esas imágenes en historias, en épicas, en cuadros, en películas. Me pregunto qué otro animal ama tanto saber de sí mismo y de sus banales acciones. No deberíamos llamarnos humanos ni vanagloriarnos de nuestras gestas o sentimientos. No deberíamos pretender llegar al espacio exterior, ni esperar ser recordados. Nunca miramos a nuestro alrededor, ni aprendimos nada del mundo. Extraños somos, sólo animales de los espejos somos.

2 comentarios:

Karloz dijo...

bueno... si, soberbios y todo lo que quieras somos... animales de los espejos. Pero no somos los únicos, es más, todo lo que se pueda decir de nuestra vanidad es nada si tenemos en cuenta la vanidad del ornitorrinco. Si!!... el ornitorrinco, conocido en toda la naturaleza por la belleza de sus formas y más conocido aún por creer en la belleza de sus formas, bicho fatuo y vanidoso y (ojalá ningún ornitorrinco lea esto)precioso ... a las pruebas me remito.

Mar dijo...

La verdad es que a mí me parecen criaturas hermosas y humildes, los ornitorrincos... pero tb está el "complejo de ornitorrinco" que es un poco complicado de explicar, no soy zoóloga calificada, vamos.