lunes, julio 16, 2007

Animal de Ciudad



Pues sí, dos lindos conciertos por parte del Sr. Basurero y la amable participación de Quimbando
(les recomiendo este video suyo en youtube) contribuyeron a hacer de este un deli fin de semana. Esperemos que la bienvenida a Cochabamba sea como ese letrero que hace rato con Ramón Rocha Monroy queremos poner en el aeropuerto "No somos como dicen" ¡Enhorabuena Compadre! Que los caminos te traigan pronto por acá...

viernes, julio 06, 2007

cuestión de delatarse

Vengo días persiguiendo una sensación determinada: un lugar preciso, similar en todo momento, constante como los retazos de ciudad que perviven a lo largo y ancho del tiempo. Mi rincón personal, por así decir, a donde puedo entrar sin previo aviso. Igual, toca, re-cordarlo, re-construirlo, cada vez: varían sus puertas, sus accesos son siempre diferentes.

Para ingresar preciso siempre de ciertos elementos, ciertos detalles: una letra susurrada en un casette, un sabor, una determinada temperatura en el cuerpo y en la habitación.

A veces, me coge de sorpresa, respiro y de súbito, estoy ahí, sonriente otra vez, como quien se descubre ante su columpio, su circuito de bicicletas preferido. Como esta mañana: granola con yogur, yerba mate, "te seguiré hasta el final" y tú, de repente, cantándome al oído.

Hermoso poder, una vez más, estirarme doblando todas las imperfecciones del tiempo.

y no digo más, porque tampoco es cuestión de delatarse...

miércoles, junio 27, 2007

la bendita q fue

Hay momentos donde el contento es una experiencia física: el cuerpo puede doler o estar adormilado, los ojos pueden estar distraídos, la mirada vagante entre las cosas que conforman el escenario de todos los días. Igual, una, profundamente, se da cuenta de su alegría.

Siempre es un descubrimiento: una súbita sensación de pertenencia, de estar enamorada con el lugar y las circunstancias. En ese vital segundo, nada importa: ni el día de trabajo, ni las horas largas, ni el frío de las noches. Una camina como duerme: plácida, con la tentación entre los párpados, como una santa.

viernes, junio 22, 2007

mujeres bordadas I

Quiero dibujar-bordar una mujer sentada, como empollando un huevo. La mano en el mentón, la ropa azul preñada, el cabello renegrido ensortijado como en punto cadenilla. Tiene la mirada pensativa y los ojos ausentes, pero no está triste. Mira sin ver lo verde y lo acuoso que la rodean. En cambio, las garzas la miran a ella. Prometo poner la foto, aunque sea en un par de años, con tanto carrete suelto en mi cabeza.

miércoles, junio 20, 2007

Tosca

se pierde el sol y yo aún no sé dónde recibirlo mañana. Igual, ahí, desconocida, estaré.

(palmas abiertas a la vida)

¿recordaré, tosca, fluída, indiferente, las rosas de esta tarde?

no lo sé

pero estoy viva.

lunes, junio 11, 2007

lista de hombres

hay hombres diplomáticos y hombres excesivos, hombres disparatados y hombres absurdos, hombres con madre y otros hijos únicos, los hay musculusos, físicos, etéreos, discriminadores, musiqueros o en procesos de desintoxicación, hay hombres golosos, y hombres desinteresados, la lista sigue, la idea es no repetir, y pasársela a las amigas: Nfer, Flaquita azul y Electrokiss son las escogidas, qué otros hombres andan sueltos?

viernes, junio 08, 2007

¿qué hacías ahí?

si yo quisiera hacer una afirmación en este momento, sin dudarla un instante, te involucraría. Hay en ella una expectación, un beso de buenas noches, un final de despedida. Sin embargo, mi afirmación no sabe hacia dónde va, ni qué tienes que ver tú en toda la historia. No sabe tu papel, ni porqué hay tantas rosas amarillas. Ignora, también, cómo empieza.
Eso sí, desea saber.

domingo, junio 03, 2007

estamos solos

Estamos solos.

Vos me miras y yo

Empiezo
a girar

en un calidoscopio.

Una mano tuya intenta
rozarme,
tocar,

quizá,

un trozo de piel

expuesta

entre

los omoplatos,

arriba

Del

tatuaje.

Dentro

del cristal,

tu mano
se quiebra,

pierde

el rumbo,

se multiplica

entre

los numerosos

restos

de mi piel

que

también

se

dispersan,

subdividen.

De pronto
son

nuestros ojos

los que no pueden

encontrarse,
multiplicados,

dentro

de mi

pasean

tus ojos

y los míos,

soñándonos,

yo
toda

una

catedral

de miradas

que

circundan,

circulan,

se buscan,

no se
hallan.

Tratas de besarme,

nuestras bocas

infructuosas

jadean

respirando

espejos

la

ansiada

conexión

se

pierde.

Una y

otra

vez,
hasta

el

infinito.
Estamos
solos.

jueves, mayo 31, 2007

Sin este alivio

Tengo frasquitos rellenos de amor para dar.

De curiosa presentación, opacos, el contenido es de un verde jade, líquido, y terroso.
El cristal de sus botellas es incierto, su procedencia me es ajena. Sólo sé que aparecen ante mi ventana cada mañana, y que mi deber es llenarlos: concentrarme, sacar amor de mis cabellos, de debajo de mis uñas, de mis huesos. Hasta quedar vacía, y aliviada. Algo exprimida, y algo más arrugada que el día anterior.

Lo complicado es despacharlos.
Algunos tienen depositarios habituales y encuentran su destino a lo largo del día. Otros pierden su rumbo y desembocan, a los tropiezos, donde el milagro quiere y corresponda. Yo casi nunca me quedo con ninguno ¿Para qué, si mañana habré de rellenar de nuevo los cristales? Guardo, sin embargo, algunas botellitas añejas, empolvadas, en mi armario. Oscurecidas, concentradas, no son aptas para el consumo. Jamás las he abierto, temo demasiado a la intoxicación de las viejas pasiones.

Un día, sospecho, cambiarán de naturaleza. Se harán cristalinas o espesas, cenizas o jaspeadas. Aún así, seguiré produciéndolas. No me concibo sin esa hilera de cristales misteriosos, sin este lento transpirar de mí misma para los otros.

¿Qué sería de mi, odre repleto, recipiente colmado, sin este bendecido, maravilloso, alivio?

Feria de Santa Cruz II


Ya de vuelta por mi llajta, quiero agradecer a todos los que me hicieron sentir que realmente, la ley del cruceño es la hospitalidad. Gracias especialmente a Sr. Basurero, que me hizo sentir como de la casa! y un gustazo haber podido intercambiar opiniones y libros con Edson, Sebas, y Torumano, todo un personaje!
Ya les daré mis opiniones correspondientes, me siento con una serie de vinos nuevos a probar y degustar en los próximos días.
¡un abrazo!

viernes, mayo 25, 2007

Feria del Libro Santa Cruz





Me olvidé -no sé dónde tengo puesta la cabeza, hace rato- de avisar que ayer hice la presentación de Rosalba en la 8 Feria del Libro de Santa Cruz. Estuve con Sebas de Mundo al revés,que presentará un libro de haikus Otra vez el silencio ¡gracias por la entrevista! y Claudia Peña Claros presentó su último trabajo Con el cielo a mis Espaldas un rato antes que yo, realmente un amor, me encantó conocerte! y me encantó poder hacer un intercambio de libros con ambos... si puedo cuento más cosas pronto

domingo, mayo 20, 2007

digo

Todavía me pregunto si al fin estoy a tono con el mundo - cada deseo correspondido por un item nuevo, coleccionable, ipso facto al alcance de mi mano- o si, sin más remedio, me manipulan quienes quieren desvincularme a él, a ese mundo por fuera de las vidrieras, el hambre y los manifiestos materiales. Todavía dudo.

jueves, mayo 17, 2007

Cumpleaños


Hoy es mi segundo año en Internet con este blog. Estoy contenta.

Me sorprendió saber que es, además, casualidad de casualidades, el día Mundial del Internet o la Sociedad Informática.


Aquí la noticia.


Besos a todos, me gusta que estén aquí conmigo.

miércoles, mayo 09, 2007

mi espejismo

He encontrado a un hombre verdadero. Lo he caminado, bebiéndolo, gota a gota.

Oliscándolo, lamiéndolo, me he hecho familiar a su sabor, a su jadeo.

¿Es esto, en verdad, un hombre real?
¿Este amasijo, este sudor, esta mirada?

¿Soy, ahora, una mujer real?

¿O me pierde,

mi espejismo?

sábado, abril 28, 2007

No puedes dormir

No puedes dormir, ella ya sabe que la estás mirando, aunque finge estar dormida, su respiración acompasada ha cambiado de pulso, de intensidad, puedes percibirlo bajo su escote rosado. Atenta, algo molesta, te escucha entrar, sentarse a su lado en la cama grande –tan parecida a la que compartieron alguna vez-. “No puedo dormir” le dices, y al decirlo te retrotraes, vas hacia atrás, recorres de nuevos sus caderas marcadas, sus ojos fieros, tan verdes que duele. Febril, repites, “no puedo dormir” seguro ya de que te escucha, percibiendo tu silueta igual, similar o idéntica a aquella, cuando te inclinaste sobre ella la primera, fogosa vez, en que la buscaste en tu propia cama.

Pero esta vez no es ésa. Mucho ha pasado y ella está genuinamente exhausta, ajena a tu deseo de cura arrepentido, de hombre escondido tras sus estudios, sus misas, su tequila barato. Cambias de táctica, rozas su brazo terso, aprovechas su duermevela y velas, concilias, tu tono intenso, lo disfrazas de urgida, genuina preocupación. “Cuéntame porqué hemos vuelto” le dices.

Y ella, resignada, entera en un suspiro hondo que la saca definitivamente del sueño, decide empezar, explicar, decirlo todo Mikele, esta vez, por el principio.

viernes, abril 27, 2007

o no les ha pasado

Te hace frío y el sonido de la calle es mullido, apagado, casi como el sol, que ha decidido no mostrarse y se esconde tras las nubes. Te hace frío y te estrechas buscando el calor de quien duerme a tu derecha, y abres los ojos y la ventana, dejas entrar el aire fresco, hueles la lluvia y el parque, escuchas a los pájaros que cada vez son menos, que cada vez se silencian más, se aquietan antes de la temporada del Gran Silencio.

Sales a la calle e instintivamente subes el cierre de tu chaqueta, te cobijas dentro de la tela, queriendo aún estar en tu cama, buscas tu transporte casi sin alzar la vista, subes al vehículo y recién los ves, levantas la mirada y ahí están, poderosos, rodeados de nubes bajas, verde jaspeado e intenso contra el gris.

Te das cuenta, con un aleteo de narices y un estremecimiento, de que te has enamorado del otoño, que no hay nada que hacerle, que ya no tiene remedio.

sábado, abril 21, 2007

entre muchas

Entre muchas, variadas, posibles, formas de lectura, creí haber conocido todas:
Aquella de quien espera el metro, el tren, el subte, y continúa a duras penas la lectura, apretado entre otros cuerpos distraídos a su manera, suspendido entre territorios familiares y demandantes, incómodos si cabe.
Aquella lectura diametralmente opuesta: lujuriosa, cercana al tibio sol de la tarde en el diván o espacio mullido favorito, acodado, echado, con el libro en alto y el cuerpo laxo, la mirada absorbida en el papel.
Aquellas intermedias, con sofás, asientos, mesas, lámparas de luz intercediendo.
Aquella acompañada, que se realiza a menudo en voz alta y que nos enamora desde chicos.

La desesperada, donde avistas a cualquier hilera de letras ajena a lo que estás haciendo: una página web abierta mientras haces la limpieza, un periódico en otra mesa del café, las hileras de libros que escaparán para siempre a tu lectura por que existen más de los que puedes aprehender, tú mirándolos, leyendo sus tapas ávido, sufriendo.

Todas. En la tina, en el campo, en el parque, en la mañana, en la noche, al filo de la tarde. Todas.

Y aún, obviaba unam amor, similar a la de leer para esperar(te).

Leer, pues, para sentirme acompañada, para llenar, aquilatar, tu ausencia.

domingo, abril 08, 2007

creatividad vendada

Tengo la creatividad vendada. Como en una mullida pared blanquecina, mi creatividad descansa. Afuera está todo en torbellino: no atino siquiera a precisar los tonos y colores del día a día.

(¿Sabrán disculpar tales imprecisiones?)

Bebo, trabajo, fornico, duermo. Leo poco. La vida es toda un alegre campo de batalla. La literatura espejea, redondeándome, y nadie puede predecir hacia dónde me llevan mis tareas, mis tribulaciones.
Obedezco a un plan, me digo, sin saber si lo que me susurro es lento consuelo o vana excusa.

Y la prosperidad, como una confirmación, toca a mi puerta.

¿Cómo explicarles, entonces, tan feliz, irresoluta, existencia?

martes, marzo 27, 2007

Es probable, sin embargo, que esté ahí

Son las 11, llegué a mi casa temprano y me dedico a rayar discos mientras en el radio suenan diversas páginas de libros que hoy sí llegué a acabar, a besar en el lomo como a las botellas que se desagotan generosas, tras mucho trajín, ajetreo, alegre entrechocar de copas y palabrerío. He llegado temprano, y mis zapatos de bruja del Este se niegan a dejarse encerrar, a guardarse en su cajita de celofán, a dormirse, en suma.

He llegado temprano, y aunque mis ojos se cierran y el jazz parece repetirse sin medida, el cigarrillo muere entre los deditos finos del cenicero con boca de mujer, las paredes retumban y allá afuera las estrellas insistan en afirmar que la noche es joven, y a pesar de todo todo todo esto que alcanzo a recontar y todo aquello que sólo en sueños lograré colocar en las gavetas incorrectas, a pesar del preludio de la noche y de mi cuerpo, que desea bostezar por todas sus bocas, apagarse, re-asumirse al día siguiente, yo estoy despierta y escribiendo.

Noctámbula, aleatoria, apenas consciente del flujo rojo de mis letras, sigo esperando.

(Quizás la señal está imbuida en el hecho de su no llegar, de este silencio adivinado).

Es probable, sin embargo, que esté aquí. Y yo, ocupada en escribir, me abstraiga de percibir por encima de mi hombro a quien me lee, a quien espero. Aquél que se repite en el infinito salto de aguja de mi accidentado entorno.

¿Cómo dormir con esta incertidumbre?

domingo, marzo 18, 2007

Tres escenas para una argumentación

Escena Uno

En las mil noches y una noche, un hombre huye, enajenado, porque ha visto a la muerte y ésta le ha hecho un gesto. Huye para no encontrársela y termina dándose de manos a boca con ella, en un punto muy distante. Cuando, antes de morir, le pregunta por aquél gesto, ella responde: “era un gesto de sorpresa, porque esta noche debía encontrarte aquí, y estabas tan lejos esta mañana”.

Escena Dos

Una mujer fuma y bebe mate frío mientras te lee el tarot. Tú sabes que es buena, y por eso acudes a ella para dilucidar tu futuro. Te mira, sorprendida, y anuncia que si decides vivir en la ciudad X tendrás un hijo y te casarás, pero que si decides mudarte a la ciudad Y viajarás por el mundo. Por azares, te encuentras viviendo entre X y C, sin estar segura entonces de qué toca. Como de la muerte, quizás huir es correr hacia el encuentro que el destino te depara.

Escena Tres

Un ser indeterminado se transmuta en la innumera cantidad de seres determinados que circulan por el mundo. Todos ellos comportan y comparten una parte de energía, una suerte de camino, envolvente y continente, que los dirige a algún lugar. Poco perspicaces, en su mayoría se resisten, y en la resistencia, ceden. Quizás la historia individual sea apenas un pálido reflejo de esta, la historia universal. Roguemos por la lucidez, entonces, a la hora de toparnos con ello...